Tarde de julio fresca. Los geranios encienden las jardineras del Paseo del Prado, gentileza de una coronación que ya parece lejana. En El Thyssen nos espera una exposición llena de exuberancia victoriana. La colección de Alma-Tadema, del coleccionista Pérez Simón, llega de París con una interesante muestra de pintura británica del XIX.
En la entrada la poesía se transforma en lienzos. Muchachas de cabelleras onduladas y ojos claros nos observan con la lozanía de un siglo. Y quién mejor que Millais, padre de la Hermandad Prerrafaelita, para introducirnos en el ambiente victoriano. Aquí presenta una obra tardía, La Corona del Amor con una visión intimista y libre.
También encontramos un estudio para la Venus verticordia, de Rossetti, el más simbolista de los prerrafaelistas, un lienzo basado en un verso de Shakespeare lleno de melancolía de Huhges, o una ninfa de Leigthon, presidente de la Royal Academy, del que admiramos también Las Muchachas recogiendo guijarros que nos trasladan a un mundo onírico de quietud y brisa marina.
Y qué decir de la hechicera de Waterhouse que sostiene una Bola de Cristal entre las manos, uno de mis cuadros favoritos de la época. A mi madre, que no lo conocía, le impresiona la textura del terciopelo y la mirada recogida de esta joven de cabellos oscuros. Le pregunto qué le parecen los cuadros, a cada paso murmulla, una maravilla.
Al fondo Alma-Tadema, al que confieso no conocía, recrea la antigüedad clásica con una paleta exuberante y delicada. Nos gusta especialmente la Confidencia inoportuna y, como no, el gran lienzo de Las rosas de heliogábalo. Aquellos rostros envueltos en millares de pétalos de rosas, una maravilla para los sentidos. Una exposición excelente que nos ayuda a desconectar de nuestras rutinas diarias. Todo un descubrimiento que recomiendo a los amantes de la belleza en el Thyssen.
La corona del Amor de John Everett Millais. 1875
Venus Verticordia. Dante Gabriel Rosetti. 1867-8
La senda del amor verdadero nunca ha sido fácil. Talbot Huhges. 1896
Muchachas griegas recogiendo guijarros en el mar. Frederic Leighton. 1971
La bola de cristal. John William Watterhouse. 1902
Las rosas de heliogábalo. Lawrence Alma-Tadema. 1888
Alma-Tadema y la pintura victoriana en la Colección Pérez Simón. Museo Thyssen- Bornemisza. Madrid. Hasta el 5 de octubre de 2014.

























