Posteado por: Concha Huerta | 04/03/2014

Columbus, un descubrimiento

Almuerzo en Columbus. Mesas de cristal sobre brillos metálicos. Al frente una luz salpicada de siluetas blancas que se mueven en una danza sincronizada. Una coreografía entre fogones creada por los hermanos Sandoval para su nueva propuesta en el Casino de Colón.

Tas unos minutos de charla, una bandeja con las entradas. Cristal bañado en arroz meloso con setas y parmesano, porcelana coronada de hojas verdes y langostinos, y una escudilla de porcelana cubierta de una lámina de foie sobre escarolas y frutos del bosque. Al paladar notas dulces y agrias en una delicada sinfonía que enciende el apetito. Una delicia.

Entre bocado y bocado, un sorbo de burbujas heladas, regalo de la casa, que animan la charla.  Mariajo, que ha pedido como yo el foie, esta fascinada, Diego saborea con avidez el arroz, y M los langostinos, tanto tiempo alejada del marisco, que le encanta. Al terminar, esperamos ansiosos la segunda tanda. Siguiendo el consejo del maître, hemos pedido dos entrantes, un principal y postres.

Verduritas sobre una góndola de puré, arroz en costra con gamba roja y una soberbia ensalada de bogavante de texturas delicadas y paladar auténtico.  La propuesta de Mario Sandoval nos enamora. Merecidísima la estrella Michelín que ostenta en su restaurante de Humanes, Coque.

Los principales sobresalientes. Probamos la merluza envuelta en frutos secos, el tataki de salmón rojo, el cochinillo asado en su punto, con hebras deshilachadas y piel en costra perfecta, un sueño para M. Yo saboreo la pularda en pepitoria que me traslada a los aromas de mi infancia, hace años que no pruebo esta salsa que preparaba mi madre con tanta paciencia. La pularda cocinada pero tierna, no soporto las aves pasadas, la salsa ligera con todo el aroma de azafrán y almendras de la receta.

Para cuando llegamos al postre estamos entusiasmados con la experiencia. Compartimos un hojaldre de frutos rojos con dulce de leche y el coctel de piña colada que sinceramente nos dejan sin palabras. El mejor broche de una comida perfecta. Desde luego tendremos que volver a Columbus a probar el resto de la carta. Una suerte poder contar con la maestría de los Sandoval en el centro de Madrid.

20140301_144722 (1) Columbus,  Casino Gran Madrid.

verduritas

Verduras de la huerta con brotes orgánicos.

ensalada de gambas

Ensalada de langostinos con vinagreta de tomate

ensal bogavante

Ensalada templada de bogavante

pepitoria

Suprema de pularda con pepitoria de almendras.

cochinillo

Cochinillo lacado.

hojaldre de duce de leche

Hojaldre de frutos rojos con dulce de leche.

sorbete piña colada

Coctail de piña colada en texturas. Fotos: C. Huerta.

Columbus. Casino Gran Madrid.  Paseo de Recoletos 41. Madrid. Tfno91 06 09 889

Posteado por: Concha Huerta | 27/02/2014

Una guitarra española

Anoche perdimos un duende, un mago que arrancaba a la guitarra acordes de pasión y sangre española.  Se nos fue Paco de Lucía, un rostro, unas manos, una guitarra. Una guitarra que recorrió el mundo abanderando nuestra patria.

El chico de la Luzía con la nevera siempre vacía que aprendió a tocar de su hermano Ramón de Algeciras y que terminaría acompañando a otro gaditano, Camarón de la Isla, con que daría nueva vida a la música flamenca.

Música flamenca, renacida con una voz inigualable, la  de Camarón, y unos los dedos capaces de arrancar acordes imposibles para el común de los mortales. Los ojos cerrados, el alma rasgando las cuerdas de su guitarra. Cuanta pasión, cuanto sentimiento.

Recuerdo la rumba Entre dos aguas que a mi madre tanto le gustaba, los pasitos y meneos de caderas mientras preparaba el gazpacho o una buena ensalada. La alegría de sus ojos turquesas al recordar el paseo marítimo y la Caleta, la luminosidad contagiada de Cádiz, recuerdos de infancia.

Paco de Lucía se nos va, pero siempre nos quedará su guitarra. Allá donde estés maestro, nuestro agradecimiento y nuestro homenaje sin palabras.

Paco-de-Lucia-Paco de Lucia (  21 diciembre 1947 – 26 febrero 2014 )

Posteado por: Concha Huerta | 25/02/2014

Her

Ayer fui a ver Her, la última película de Spike Jonze. Tenía curiosidad de ver a Joaquin Phoenix transformado en galán enamorado, me cuesta borrar la imagen del emperador sangriento en Gladiator o del vagabundo desaliñado de I’m still here. La verdad es que desde el primer fotograma, Spike Jonze se centra en primeros planos de un rostro en el que resalta los ojos de un azul casi traslucido y de una expresividad que alcanza mil matices. Una sorpresa.

Los Angeles. Un futuro no tan lejano. Theodore Twombly redacta cartas de amor en su cubículo de una empresa de ediciones. Su empatía empapa cada frase con un baño de sentimientos. Intrigado por un anuncio callejero, decide probar un nuevo sistema operativo, el futuro está mega-organizado por ordenadores, que promete una relación personal e intuitiva con cada cliente.  Así “Samantha”, a la que da voz Scarlett Johansson, entra a formar parte de su vida. Inteligente, cariñosa, divertida, ira llenando poco a poco el vacio que su ex mujer dejó en su corazón herido.

Varias cosas que hacen de Her una película especial. El guión es brillante. A pesar de ser ficción futurista resulta muy creíble. La ambientación, con un cierto aire retro muy acertada, la interacción con los ordenadores interlocutores de lujo muy realista. La banda sonora intimista y futurista de los canadienses Arcade Fire, nominada a los Oscar. Pero sobretodo, la dirección de unos actores excelentes que brillan en cada uno de los planos.

Amy  Adams siempre tan dulce, como la vecina de Twombly, la voz aterciopelada de Scarlett Johansson, que construye un difícil personaje sin físico, sobresaliente, y Joaquin Phoenix, sencillamente extraordinario. Su mejor interpretación hasta la fecha. No me extraña que se enamore de él más novedoso sistema operativo, la vecina y quien sea. A mi desde luego me conquista, como me ha conquistado esta original historia de amor y desamor que busca en lo improbable un nuevo futuro.

her

Posteado por: Concha Huerta | 23/02/2014

Vuelta a casa

Otro avión, otra vuelta a casa. Miro adormecida por la ventanilla de la salida de emergencias y me deslumbra el añil de un cielo impoluto. Abajo nubes como algodones de feria, de cuando en cuando un zigzag de nieves que parecen suspendidas en el infinito. Y en el centro la imagen afilada del perfil metálico del ala.

La cabina esta medio vacía, aprovecho para descansar los ojos  vencidos por las fatigas de la gripe. En Madrid me esperan amigos, familia y un sinfín de exposiciones y ferias, febrero es el mes del arte en la capital de España. No te imaginas lo que me apetece emborracharme de arte después de diez días confinada entre almohadas.

El piloto avisa que iniciamos la aproximación a Barajas, el tiempo despejado, la temperatura 8º centígrados. Tendré que abrigarme si no quiero sufrir una recaída. Tras un par de giros para reducir altitud descubro las cuatro torres de la Plaza de Castilla entre centenares de azoteas blancas. Qué bonita se ve Madrid sin la habitual nube rosada.  Limpia, brillante. La tormenta de la semana pasada la liberó de la contaminación y los humos. Qué ilusión volver a casa.

entre nubesFoto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 17/02/2014

Gripe A

Llevo unos días en una nube de analgésicos. Las mañanas se funden con las tardes entre fiebres y mareos. Por la noche 38º, por la mañana 35º. No tengo fuerzas ni para coger un libro. Cuando consigo levantarme intento arreglar un poco la casa, aparezco en el comedor y no recuerdo para que he ido. Es como si mi cuerpo y mi mente estuvieran desconectados. Un verdadero fastidio. Y todo debido a un virus que algún desalmado me regaló la semana pasada. La gente cuando tiene gripe no debería de salir de casa.

Tampoco puedo escribir. Me cuesta concentrarme. Tan pronto pienso en un cuadro como en una película. Es como si  mis neuronas estuvieran embotadas. Demasiado ocupadas en batallas con virus escondidos entre los pulmones y la garganta. Os dejo que me voy a preparar un té con miel y limón, el remedio infalible de la abuela y tengo que concentrarme. Ayer deje caer un tarro de miel sobre los baldosines de la cocina y tardé media hora en recogerlo. Así que solo quería enviaros un saludo y desearos que no os peguen esta gripe fantástica. Y perdonar por las faltas.

te3Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 11/02/2014

Mary Poppins en Hollywood

Ayer fui a ver Al encuentro de Mr Banks por segunda vez en una semana. Australia, 1.905. Una niña construye una casita con hojas en un parque de Quinsborough. Su padre la reclama con su voz mágica y la hechiza con fantasías y sonrisas. Miss Traverns abre los ojos en un salón de Londres sesenta años más tarde. Su agente le recuerda el viaje inexcusable a Hollywood. Tiene  que supervisar la adaptación de sus famosas novelas por la Disney. Ella recela, lleva veinte años negociando, teme que su Mary Poppins se transforme en un producto para el gran consumo.

Emma Thompson realiza un trabajo excelente encarnando a esta  enfurruñada, solterona, británica, australiana de origen, cuyas férreas convicciones chocan con la alegría y la vitalidad del equipo de la Disney. Las reuniones de trabajo quedaron grabadas en cintas que, coincidiendo con el 50 aniversario de la película, salen a la luz en esta original cinta. Excelente también, Paul Giamatty como chofer de la autora, que consigue arrancarnos alguna sonrisa.

Tom Hanks encarna a un Walt Disney convincente, obsesionado con regalarle a los niños el mundo de fantasía que le fue negado en una infancia perdida, repartiendo periódicos en los caminos congelados de Missouri. Un hombre que levantó un imperio con un ratón, rodeado por un equipo de genios que nos han regalado algunas de las mejores canciones y bandas animadas de la historia del cine.

No pude evitar corear Con un poco de azúcar y supercalifragilisticoespialidoso, canciones de una infancia no tan lejana. Qué bueno recuperar a esa niña que todas llevamos dentro. Soltar alguna lágrima al escuchar Migajas de pan y danzar al son de Vamos a volar, el tema final de la película. Siempre me sorprendió el toque triste de aquel padre malhumorado. Yo también tuve a un Mr Banks, le cuenta Disney a Miss Travers. La labor de los narradores es reescribir el pasado con la imaginación para liberar el futuro. Un futuro iluminado para millones de niños por aquella institutriz con un paraguas mágico.

Mr-Banks

Posteado por: Concha Huerta | 06/02/2014

Tras los pasos de Cezanne

Mañana soleada, un respiro a las nieves de esta semana. Las fachadas  brillantes rezuman blancos y brillos. Cómo compadezco a los nórdicos condenados a vivir inviernos en penumbra. En Neptuno me sumo a un centenar de almas que serpentea ante las puertas del Thyssen. Nadie quiere perderse la exposición de Cézanne, la primera en 30 años. Una alegría que el arte suscite tanto interés en estos días.

Primer lienzo, Un campesino sentado en una terraza. Retrato sin rostro. Como si Cézanne estuviera más interesado en el contraste entre las sargas y las ramas que envuelven la terraza, que en mostrar algún rasgo conocido, quizá el suyo, en esta pintura, una de las últimas, dominada por las tonalidades de la naturaleza. Una naturaleza que ilumina cada una de las telas de la muestra.

Cézanne y la naturaleza. Los paseos entre sendas de la Provenza, mochila al hombro, en busca de la visión perfecta. Castaños y caminos de arena, hayas y huertos.  La voz del maestro Pisarro tiñendo de tonos vibrantes su paleta. El silencio mecido entre páginas de Zola, amigo de la infancia.  La brisa cálida del Midi, el viento  y la tormenta que una tarde de otoño terminó por doblegar un espíritu consagrado a la belleza.

Éxtasis de clorofilas. El alma se inunda de hierbas y ramas. Las pinceladas se transforman en una danza de color y geometrías. La luz que Cézanne capturaba en cada recodo del camino, entre cañadas onduladas al son de colinas, rocas y pinos.

Al atardecer de vuelta al estudio. Sobre la mesa, peras y manzanas, esferas perfectas, acompañadas de un cántaro que eleva sus curvas de arcilla sobre un paño rústico.  El paño de un blanco manchado que resalta los ocres y olivas de la fruta.  En sus pliegues intuimos la silueta venerada de Sainte-Victoire, la montaña que Cézanne admiraba más allá de la ventana.

A la salida tropiezo con dos octogenarios que caminan apoyados en un bastón idéntico, ajenos al ajetreo de la calle concurrida. Chaquetón y sombrero de pana. Por un momento me parece estar siguiendo los pasos de un Cézanne envejecido, en su peregrinar diario en busca de ese rincón bendecido por el olvido. Donde hombre y naturaleza se funden en una paleta única que hoy llega hasta nosotros con la calidez y frescura de hace cien años.

PAUL CÉZANNE. Retrato de un campesino, 1905-1906Paul Cézanne. Retrato de un campesino. 1905-6

ladera-en-la-provenza-de-1890-1892-

Paul Cézanne. Ladera en Provenza. 1890-92

el estanque del jas de bouffan 1878-9Paul Cézanne. El estanque del Jas de Bouffan. c 1878-9

la montaña de sainte-victoire-1887-1

Paul Cézanne. La montaña de Sainte-Victoire. 1887-1

Cezanne cantaro y plato de peras 1890-93

Paul Cézanne. Cántaro y plato de peras. 1890-3

Cézanne. site/non-site. Museo Thyssen- Bornemisza. Madrid. Hasta el 18 de mayo de 2014.

Posteado por: Concha Huerta | 03/02/2014

Adiós Philip Seymour Hoffman.

Ayer encontraron el cuerpo sin vida de Philip Seymour Hoffman en su apartamento del Village. Al parecer la heroína ganó la lucha a un actor formidable, que llenó de sensibilidad e ironía  papeles memorables y secundarios imprescindibles de las últimas tres décadas.  

Me sorprendió saber que tan solo tenía 46 años. Sus cabellos plateados engañaban. Demasiado joven para interrumpir una carrera brillante. Demasiado joven para dejar a sus familiares y amigos. La droga no respeta clases ni oficios. Cuántos artistas consiguió embaucar con promesas de libertad química. Demasiados.

La última película que vi con él fue El último concierto, pequeña joya de cine independiente, sobre la crisis de un cuarteto de cuerda cuando diagnostican al mayor de sus miembros el Parkinson. Philip Seymour Hoffman protagonizaba el debut del Yaron Ziberman como director, con la sutileza y los matices de su saber hacer en un original guión sobre la amistad, el compañerismo y la música.

Philip Seymour Hoffman nos deja. Pero deja un puñado de personajes antológicos  en La guerra de Charlie Wilson (2.007), La duda (2.008),  The Master (2012) y sobretodo la magnífica encarnación de Capote que le valió el Oscar en el año 2.005. Personajes que permanecerán en la memoria del mejor cine y teatro de las últimas décadas.

Philip Seymour HoffmanPhilip Seymour Hoffman  (23 de julio de 1.967- 2 de febrero de 2.014)

Posteado por: Concha Huerta | 01/02/2014

Manzanas en el Price

Qué tarde tan divertida ayer en el Circo Price. Divertida y sorprendente la propuesta de la compañía Gandini Juggling, un grupo de artistas variopintos que han elevado los juegos malabares a la categoría de arte, eso sí, siempre con un toque de humor británico, que les coloca en la vanguardia del circo contemporáneo. 

Nueve personajes vestidos con look años cincuenta,  dialogan en silencio mientras lanzan y recogen al vuelo un centenar de manzanas que sobrevuelan el escenario en sintonía casi perfecta, a cada error, una sonora carcajada de los «supuestos» compañeros de escena,  con una maestría que  ha cosechado tantos éxitos desde que presentaran  Smashing en el Festival de Edimburgo hace dos años.

Los movimientos educados y elegantes, al ritmo de una banda sonora con toque británico, presentan una coreografía armoniosa y refinada que va dando paso a la irritación y las pasiones y  convierten el espectáculo en una explosión de admiración y carcajadas. No me extraña que haya cosechado tantos premios. Entre medias, nueve hileras de manzanas rojas y cuatro juegos de té que terminaran por los suelos.

Inspirada en un texto de Pina Bausch, Smashing  demuestra que de la risa a la destrucción  solo hay un paso. Se nota la admiración que la finlandesa Kati Yla-Hokkala, en su juventud campeona de gimnasia rítmica, comparte con el creador de este original grupo, Sean Gandini, malabarista británico criado en La Habana y que cuenta con algunos componentes españoles,  Iñaki Sastre y José Triguero, otra sorpresa. Excelente selección para abrir la temporada del Circo Price.

smashed-poster-image-apple-lineSmashed,  de Gandini Juggling. Foto: Ryoko Uyama

«Smashed». De Gandini Juggling. Teatro Circo Price. Hasta el 2 de febrero de 2014.

Posteado por: Concha Huerta | 28/01/2014

Escaleras

–        Doña Rosa, ¿qué hace en medio de la escalera?

–        Tenía que hacer arriba.

–        Pues me llama y la ayudo, que son muchos escalones y no queremos que vuelva a resbalarse.

–        Tengo que llevarle las gafas a tu padre.

–        Ande, vamos a bajar que nos espera el desayuno en la salita. Té con leche y tostaditas. Ya verá que ricas.

–        Sin gafas no ve el periódico.

–        Lo que no podemos es dejar de desayunar. Ya sabe lo que ha dicho el doctor Alberdi, que hay que desayunar bien para tomarse las medicinas.

–        Escucha, tu padre me llama.

–       Doña Rosa a ver si nos vamos a constipar que la casa esta muy fría.  Ahorita mismo hablo con el portero para que suba la caldera.

–        Niña, te he dicho mil veces que no bajes corriendo, que las escaleras las pule el diablo.

–        Doña Rosa tenemos que salir a las doce  y con este vendaval, hay que ir adelantando. Y no se olvide. La próxima vez que quiera subir me llama.

–         Le dije que no necesitábamos tanto piso. Pero él erre que erre, que si la tía Tere se había comprado otra casa, que si estrenaban coche nuevo. Maldito el día en que conoció a ese Fernando. Y los negocios, cosa sucia. No se hace tanto dinero de la noche a la mañana.

–        Asegúrese a mi brazo. Ahora damos un pasito y luego otro. Ya casi estamos. Y ahora a sentarse en la salita. Ya verá que bien le sienta  el desayuno calentito.

–        Todo el santo día subiendo y bajando escaleras, hasta que se me consuman todas las fuerzas.

–        Le he preparado tostadas con mermelada como le gustan. Luego nos vamos a dar un lavadito y a ponernos guapas con el vestido gris y los pendientes de perlas que hoy nos espera el padre Santos para la misa de aniversario. ¿Se acuerda? Ya estamos a veintiocho de enero.

–        Y ¿por qué me entretienes en la escalera? Ya sabes que no me gusta llegar tarde a misa.

???????????????????????????????Foto: C. Huerta

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