Posteado por: Concha Huerta | 18/09/2012

Barullo

El viernes me dormí a las tres de la mañana. Y no por haber disfrutado de la compañía de los amigos en una terraza como me habría gustado sino bailando sobre las sábanas blancas al son de las preocupaciones que tomaron por asalto mi mente agotada.

Tuve un sueño extraño. Volvía al campo de batalla, a las trincheras, los pasillos blancos, los tubos. Al abrir los ojos el fragor de las bombas inundaba mi cuarto. Me arrastré a la cocina a calentar agua y rociar de leche un tazón de cereales. No me sentía con fuerzas de tostar una rebanada. Me sorprendieron las manecillas del reloj en las once y cuarto. Los cazas sobrevolaban la cocina.

Agobiada por no poder salir del sueño me prepare una bandeja y abrí el periódico. Una ola de violencia roja y amarilla cubría la primera página. El mundo árabe revelándose contra un occidente consumido por la crisis, los recortes y la desidia. Sus voces se estrellaban sobre mi mesa vacía. Un barullo de voces, petardos y sirenas. Dios mío. ¿Es que no voy nunca a despertarme de esta pesadilla?

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Sonido de las protestas en Madrid. Chamberí. 15 de septiembre de 2012.

Posteado por: Concha Huerta | 14/09/2012

Septiembre.

Vuelta al cole. En mi caso a las carreras, las compras, el despacho. De reunión en reunión hasta la hora de la comida. En casa no hay de nada. Me quede sin ideas para almuerzos y cenas. Estoy harta del pollo a la plancha y las ensaladas. Quizá una menestra aunque aun hace calor, pero no tengo ni alcachofas ni tiempo para cocinar un guiso.

Comida en familia,  cinco conversaciones al unísono. El verano en Asturias calentito. El Escorial abarrotado. Se nota la crisis. Una llamada. ¿Quedamos a comer el miércoles? No puedo. Tengo que llevar a mi madre al oculista. ¿Cuando era la reunión de octubre? El 26, pero no sé si estoy volviendo de viaje. Saque los billetes hace un siglo.

Anoche no has dormido. Estuve de dos a cinco persiguiendo cucarachas en la cocina. Cortesía de la ciudad en las noches de verano. Y la vecina batiendo puertas y arrastrado sillas. Cada año duerme menos. Y un idiota con un claxon peleándose en la esquina. Se me había olvidado el sonido de la noche madrileña. Cómo me cuesta adquirir el ritmo de la ciudad en setiembre.

Plaza de Cibeles. Madrid. Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 11/09/2012

Felicidades Alberto

Alberto Contador tras ganar la Vuelta a España 2012-.

La imagen de la semana. Alberto Contador ganó el domingo su segunda Vuelta a España, demostrando que se encuentra en una excelente forma física y mental tras los problemas que ha enfrentado con las sanciones que le impidieron participar en el Tour de Francia.  Otra alegría para España y para Pinto donde le apoyan siempre con tanto cariño.

A mi la verdad me parece un milagro que ningún ser humano aguante tres semanas al ritmo trepidante de estas pruebas. 3.300Km  de llanuras y montañas, bajo el calor del verano en la península. Mis felicidades a los que hacen posible con su esfuerzo que podamos disfrutar de estas hazañas.  Y a Alberto Contador por su inteligencia, fuerza y valentía.

Posteado por: Concha Huerta | 07/09/2012

Óbidos

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Villa de Óbidos. Casas blancas, azulejos en las entradas, ventanas repujadas en piedra. El regalo de D. Dinis a su joven esposa, Isabel de Aragón,  en 1282. Una visita al pasado escondido en jardines y callejuelas empinadas. Buganvilias, y naranjos. Sin coches, ni ruidos, más que las campanas de la Iglesia de Santa Maria. Al fondo el castillo que D. Afonso arrebató a los moros en 1148, donde terminamos la jornada frente a un plato de vieiras frescas con manazanas y berros. Esencias de la Extremadura lusa. Imágenes para el recuerdo.

Posteado por: Concha Huerta | 04/09/2012

El Gatopardo

Club de Cultura: El Gatopardo de Lampedusa. Película de Visconti.

Aprovechando la invitación de nuestros amigos Álvaro y João a Utopía, su terraza frente al mar en Troia, un paraíso que parece extraído de un libro de viajes, comentamos El Gatopardo, la gran novela de Giuseppe Tomasi de Lampedusa, joya de la literatura italiana, y la magnífica adaptación de Visconti para el cine.  El tema central del Gatopardo, cambiar todo para que nada cambie, nos parece un tema muy actual que  enlaza a la perfección con los momentos de que estamos viviendo.  Algunas de sus tesis pueden trasladarse del Rinascente italiano, el periodo en que se fragua Italia, a nuestros días.

La novela. El autor: Lampedusa. La película. Literatura italiana actual. Clásicos del siglo xx. Recomiendo: Erri de Luca.

1-     El gatopardo. Novela

El autor
Guiseppe Tomasi  de Lampedusa fue el último en una línea de príncipes menores de Sicilia, que durante varios años jugó con la idea de escribir una novela histórica basada en su bisabuelo, Don Fabrizio Giulio Tomasi, Príncipe de Lampedusa. Después de que el palacio de Lampedusa fuera bombardeado y saqueado por las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial, Lampedusa se hundió en una depresión prolongada, y comenzó a escribir Il Gattopardo como una manera de luchar contra ella.
El título
El título original de Il Gattopardo en realidad se refiere a un serval. Aunque poco común al norte del desierto del Sahara, una de sus ramas se encuentra cerca de Lampedusa y aparece en el escudo de armas de la familia del autor.

Temas
La novela es la historia de Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina, un noble siciliano del siglo XIX atrapado en medio de la democracia, la guerra y la revolución. Como resultado de ello, la posición del príncipe en la sociedad siciliana se ve erosionada por los nuevos campesinos adinerados y «nobleza menor en mal estado.» A medida que avanza la novela, el príncipe se ve obligado a elegir entre comprometer su lealtad a la tradición y la aceptación de la decadencia de la influencia de su familia. Mientras tanto, la novela desarrolla temas relacionados con la decadencia moral común entre todas las clases y la futilidad de la codicia. «Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie». «¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado». «…una de esas batallas que se libran para que todo siga como está».

Palazio de El gatopardo.

Trama
La mayor parte de la novela está ambientada en la época del Risorgimento, específicamente durante el período en el que Giuseppe Garibaldi, el héroe de la unificación italiana, invadió Sicilia con sus fuerzas, conocidas como Los mil. La trama se centra en la aristocrática familia Salina, que está encabezado por el príncipe Fabrizio estoico, un mujeriego consumado que prevé la caída inminente de su familia y la nobleza de Italia en su conjunto, pero no es capaz de actuar sobre esto. A medida que la novela se abre en mayo de 1860, Camisas Rojas de Garibaldi han aterrizado en la costa de Sicilia y están presionando hacia el interior para derrocar el reino de las Dos Sicilias.

Estructura.

El Gatopardo consta de 8 capítulos. En el primero se presenta al Príncipe de Salina y su familia en la Sicilia del Risorgimento. Mayo, 1860. Una vida tranquila que transcurre entre rosarios, paseos con Bendicó, su alano, observando las estrellas y visitas a Mariannina, su amante de Palermo, que se verá truncada por la llegada de Garibaldi a la isla. Eso no impide su viaje anual a Donnafugata, feudo del Príncipe, donde se dedica a la caza y participa en los comicios. Y donde surgirá el amor entre Tancredi, el sobrino preferido del Príncipe, que participa en la revolución y más tarde en ejercito del nuevo rey de Savoya, y Angélica, la bellísima hija del alcalde, astuto nuevo rico que se aprovecha de las dificultades de la época para hacerse con una fortuna.  Después de la visita del padre Pirrone, confesor de la familia, el capítulo dedicado al baile al que acude la familia para presentar en sociedad a Angélica, donde el principe siente la cercanía de la muerte y el final de una era. Los dos últimos capítulos relatan la muerte del Príncipe y la visita del vicario en 1910 a sus tres hijas solteras centradas en la religión y los recuerdos.

2-     El gatopardo. Película

Dirigida en 1963 por Luchino Visconti,  incluye un amplio plantel de actores de renombre internacional como el estadounidense Burt Lancaster, el francés Alain Delon y la italiana Claudia Cardinale. Tuvo varias versiones. La primera vtenía una duración de 205 minutos, pero fue considerada como excesivamente larga y Visconti redujo el metraje a 185 minutos. Esta versión es la que suele tomarse como referencia. En España se realizó una versión de 151 minutos de duración. Esta película esta considerada como una de las obras esenciales del cine europeo de los años sesenta y de las más destacadas de su director: Luchino Visconti. Fue estrenada el 28 de marzo de 1963 en Italia.  Obtuvo la Palma de Oro a Luchino Visconti en el Festival de Cannes o varios premios del Sindicato Nacional Italiano de Periodistas cinematográficos.

Personajes: Burt Lancaster as Don Fabrizio Corbera, Prince of Salina; Claudia Cardinale as Angelica Sedara / Bertiana; Alain Delon as Tancredi Falconeri; Paolo Stoppa as Don Calogero Sedara; Rina Morelli as Princess Maria Stella of Salina; Romolo Valli as Father Pirrone; Terence Hill as Count Cavriaghi (as Mario Girotti); Pierre Clémenti as Francesco Paolo; Lucilla Morlacchi as Concetta; Giuliano Gemma as Garibaldi’s General. Serge Reggiani as Don Francisco Ciccio Tumeo.

Claudia Cardinale como Angélica y Alain Delón como Tancredi.

Notas de producción.

La película se rodó en italiano, con Lancaster doblado por Corrado Gaipa. Sin embargo hay una versión en  inglés que se rodo al mismo tiempo con la voz del actor estadounidense. Cuando los productores le dijeron a Visconti que tenia que contar con una estrella internacional para justificar el gran presupuesto, la primera opción de Visconti fue uno de los actores más importantes de la Unión Soviética, Nikolai Cherkasov, que no pudo participar por problemas de salud. Visconti  propuso a Laurence Olivier, pero tenía otro compromiso. Los productores eligieron la estrella de Hollywood Burt Lancaster sin consultarle, lo que no sentó bien al director y causó mucha tensión en el set. Finalmente Visconti y Lancaster encajaron bien y su amistad duró el resto de su vida. Es, probablemente, la mejor interpretación de la carrera de Lancaster.

Burt Lancaster como Príncipe de Salina

La película termina con una secuencia de baile que dura 45 minutos. Para el crítico Dave Kehr  «es una de las meditaciones más conmovedores sobre la mortalidad en la historia del cine.» Visconti, Lancaster y Rotunno colaboran para resolver todos los temas de la película en esta larga secuencia en la que casi ninguno de los diálogos tiene que ver con lo que está sucediendo realmente. La orquesta toca Verdi. Los jóvenes bailan sin cesar, y la gente mayor observa cuidadosamente y evalua el mercado de futuros romances y enlaces. Una secuencia inolvidable.

El gatopardo. Escena del Baile.

3-     Lampedusa

Giuseppe Tomasi, príncipe de Lampedusa y duque de Palma di Montechiaro, nació en Palermo, hijo del príncipe Giulio Maria Tomasi di Lampedusa y de la princesa Beatrice Mastrogiovanni Tasca di Cutò. Su título proviene de la isla de Lampedusa, el territorio italiano más meridional. Se convirtió en hijo único tras la muerte de su hermana de corta edad, Stefania, a causa de la difteria y se mantuvo muy ligado a su madre, mujer de fuerte personalidad y que tuvo una gran influencia sobre él. Su relación fue muy distinta con su padre, hombre de carácter frío y desapegado. Su infancia transcurrió en los palacios paternos de Palermo y de Santa Margherita di Belice «por cuyas estancias fue aprendiendo el camino de la soledad y la compañía de los libros».

En 1915 se matriculó en Roma en la Facultad de Derecho, si bien ese mismo año fue llamado por el ejército, participó en la derrota de Caporetto y fue hecho prisionero por los austriacos. Recluido en un campo de concentración húngaro, consiguió fugarse y volvió a pie a Italia. Abandonó el ejército con el grado de teniente y volvió a la casa de Sicilia, alternando el descanso con algunos viajes, siempre en compañía de su madre, que no lo abandonaba nunca, y estudiando literaturas extranjeras.

Durante una temporada en Londres, conoció a la más tarde célebre psicoanalista de origen letón Alexandra (Alessandra en italiano) Wolff Stomersee (Niza, 1895-Palermo, 1982) con quien contrajo matrimonio en Riga en 1932. Alexandra, conocida familiarmente como Licy, era de familia noble y se crio en San Petersburgo, donde su padre era un alto funcionario en la corte del zar Nicolás II. Fueron a vivir con la madre de Giuseppe a Palermo, si bien muy pronto la incompatibilidad de caracteres entre las dos mujeres hizo a Licy regresar a las propiedades familiares en Letonia, desde donde, tras la victoria soviética y confiscados sus bienes, se trasladaría a Roma.

Lampedusa se alojó con frecuencia en casa de su primo, el poeta Lucio Piccolo de Capo d’Orlando, con el que acudió en 1954 a San Pellegrino Terme, para asistir a un premio literario en el que conoció entre otros a Eugenio Montale y a Maria Bellonci. Se dice que fue a la vuelta de ese viaje cuando comenzó a escribir El gatopardo, que finalizaría dos años después. Al principio la novela no fue tenida en consideración por las editoriales (Einaudi y Mondadori)a las que fue presentada a través de su primo Lucio Piccolo, y estos rechazos, conocidos pocos días antes de su muerte, causaron amargura en Lampedusa. En mayo de 1957 le es diagnosticado un tumor pulmonar. Su novela no fue publicada hasta un año después de su muerte, cuando Elena Croce (hija de Benedetto Croce) la envió a Giorgio Bassani, que la hizo publicar en la editorial Feltrinelli. El año siguiente, 1959, la novela obtuvo el Premio Strega, el más importante de narrativa en Italia. En 1960 llevaba ya más de cincuenta ediciones y era el primer superventas italiano.

Por otra parte, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa se conservó también un conjunto de relatos, bajo el título general I racconti. El principal de los cuatro que el volumen reúne, titulado «La sirena» (pero conocido también como «Lighea» o «El profesor y la sirena»), fue escrito en el invierno de 1956-1957, meses antes de morir; en él su narrativa es extraordinaria, mezclando con gran habilidad, en un cuento dentro de otro cuento, realidad, ficción, mito y cultura.

Falleció en Roma mientras dormía, donde estaba recibiendo tratamiento. Se celebró por él un réquiem, siendo su cuerpo depositado en una sencilla tumba de mármol rodeada por una verja de hierro, en el Cementerio de los Capuchinos de Palermo, donde casualmente había hecho reposar también a su «Príncipe Fabrizio di Salina» de El gatopardo y sería inhumada su esposa Alessandra, un cuarto de siglo después.

Giuseppe Tomasi di Lampedusa

4- Literatura italiana actual.  

Entre los países europeos de mayor riqueza cultural, Italia ocupa quizás uno de los principales lugares, no solo por la vasta riqueza de su literatura clásica, sino por la extraordinaria fecundidad de sus autores. Eso explica por qué la literatura italiana del siglo XX muestra una gran variedad de formas y temas. Gran parte de ella refleja las huellas que dejaron los años del fascismo en el imaginario de las generaciones inmediatamente anteriores y posteriores a la II Guerra Mundial, mientras que, casi dos décadas después, fue sustituido por una corriente profundamente introspectiva,tanto en la poesía como en la prosa.

Después de la guerra, muchos poetas italianos buscan reafirmar el valor social de la poesía y critican las poéticas anteriores (como el hermetismo de Giuseppe Ungaretti). En este período, se comienza a desarrollar en Italia el Neorealismo. Esta nueva tendencia intenta describir la enormidad de los hechos apenas sucedidos, sobre todo durante la segunda guerra mundial. Se asume una actitud de condena a la literatura italiana precedente, acusada de haber colaborado con el fascismo. El principal intérprete de la condena fue Elio Vittorini con su revista Il Politecnico, en la cual reafirmaba la independencia del artista de la realidad política. La atención comienza a alejarse de la poesía y cobra importancia el cine. Tras recobrar la libertad de prensa, cobra particular importancia la casa editorial Einaudi que reune a muchos de los principales escritores de la época como Giulio Einaudi, Natalia Ginzburg, Elio Vittorini, Cesare Pavese, Italo Calvino, etc.

Entre los autores más importantes, se encuentran: Alberto Moravia, Vasco Pratolini, Pier Paolo Pasolini, Sandro Penna, Giorgio Caproni.

Después de los años ’60, un grupo de poetas da inicio a un movimiento llamado neo-avanguardia, caracterizado por el rechazo de la expresión tradicional y por una rica experimentación lingüística. Entre los autores principales se encuentran: Umberto Eco, Edoardo Sanguineti, Giorgio Manganelli, etc.

Algunos escritores italianos contemporáneos son Umberto Eco, Antonio Tabucchi, Alessandro Baricco, Niccolò Ammaniti y Stéfano Benni.

Clásicos de la literatura italiana. Siglo XX. 

Poesía

Oboe sumergido – Salvatore Quasimodo

Alcyone – Gabriele D’Annunzio

La vida de un hombre – Giuseppe Ungaretti

Huesos de Sepia – Eugenio Montale

Il passaggio di Enea – Giorgio Caproni

Novelas

El placer – Gabriele D’Annunzio

El difunto Mattia Pascal – Luigi Pirandello

La conciencia de Zeno – Italo Svevo

El Gatopardo – Giuseppe Tomasi di Lampedusa

La novia de Bube – Carlo Cassola

Un asunto privado – Beppe Fenoglio

La luna e i falò – Cesare Pavese

Si este es un hombre – Primo Levi

Léxico familiar – Natalia Ginzburg

Ragazzi di Vita – Pier Paolo Pasolini

Los indiferentes – Alberto Moravia

La isla de Arturo – Elsa Morante

El barón rampante – Italo Calvino

El nombre de la rosa – Umberto Eco

Teatro

Seis personajes en busca de autor – Luigi Pirandello

Mistero Buffo – Dario Fo

Premios Nobel

1906: Giosue Carducci

1926: Grazia Deledda

1934: Luigi Pirandello

1959: Salvatore Quasimodo

1975: Eugenio Montale

1997: Dario Fo

5. Recomiendo: Erri de Luca. Los peces no cierran los ojos. http://conchahuerta.com/2012/08/14/los-peces-no-cierran-los-ojos/

Posteado por: Concha Huerta | 30/08/2012

Fin de fiesta

Atardecer en la Boca do Inferno.  Cielo cubierto. Brisa fresca. Recorro el camino entre las piedras erosionadas por siglos de olas y espuma. En la entrada un quiosco con nautilos y otros tesoros marinos. No puedo evitar sujetar una caracola contra la oreja y escuchar el murmullo que según mi abuelo atrapa el mar desde el inicio de los tiempos.

Siempre me han gustado las conchas, por el brillo de sus caparazones perlados, por sus espirales risueñas, la naturaleza construyendo simetrías perfectas. Quizá por mi nombre. El sol despide el día en el cabo de Rocha extendiendo sus reflejos nacarados en el horizonte. Una pareja me pide una fotografía.  Un recuerdo de las vacaciones que terminan.

Tras la cena, música y baile. A las doce, las primeras bengalas. La música acompaña al espectáculo de luces y colores. Grandes petardos estallan en circunferencias verdes y rojas. Lágrimas plateadas, palmeras brillantes, estelas que parpadean hasta desvanecerse en la noche. Cascáis despide el verano con alegría y belleza hasta el próximo año.

Atardecer en Guincho. Foto y vídeo: C. Huerta

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Posteado por: Concha Huerta | 27/08/2012

Cita en Utopía

Llagamos a Setúbal a mediodía, nos dirigimos al puerto y cargamos el coche en el ferri verde que nos acerca a Troia, nuestro destino. Fachadas centenarias nos despiden mientras recorremos las aguas tranquilas del Sado. Una voz nos alerta sobre los delfines que surcan sus aguas. Nosotras solo vemos manchas blancas. Quizá medusas.

Al otro lado nos espera una mesa blanca bajo un toldo de paja. Álvaro y Joao nos han preparado un almuerzo marinero en Utopía, su terraza frente al Atlántico. Salmorejo, chocos a la plancha y paella de marisco. Qué bien conjugan estas delicias con el Quinta de Aveleda, uno de los vinos verdes que más me gustan.

Entre cada bocado, imágenes brillantes de agua, hamacas y palmeras. Las ondulaciones de una piscina abierta al océano. Música y sonrisas. La conversación va diluyendo problemas, listas, arreglos.  Compartimos lecturas. A los postres nos parece recorrer con el príncipe Don Fabricio los caminos yermos de Sicilia. El Gatopardo de Lampedusa. Quizá la mejor película de Visconti.

Tras el café una paseo por las arenas blanquísimas de Troia. Una extensión increíble de agua y arena, salvaje, desierta, un milagro de la naturaleza. Cielo y tierra. Una estampa impoluta que me devuelve a los atardeceres en Oahu. Las olas rompen con fuerza y siembran de conchas las orillas. Recojo las más bellas con una sonrisa. Un bonito recuerdo de nuestra tarde en Utopía.

Puerto de Setubal

Utopia Beach Club. Troia.

Playa de Troia.

Atardecer. Río Sado. Fotos: C. Huerta

 Utopia Beach Club. Urbanizaçao Soltroia, 7570-789. Carvalhal, Setubal. Portugal. Telf. + 351 212 473 143

Posteado por: Concha Huerta | 23/08/2012

Mañana de Mercado

Mercado Saloio. Cajas apiñadas bajo toldos blancos. Manuela y Rida charlan frente a la báscula. Sus manos trazan historias de cosechas y de hijos ausentes. Nabos, berzas, hojas revestidas de puntillas verdes. Las fiestas de la Virgen. El pelo recogido, los pendientes de plata. Graciosa extrae de un saco puñados de habas moteadas. Los guisos de la abuela. Huevos de gallinas gemelas y quesos de oveja. Una carreta recorriendo caminos estrechos entre sierras.

En el interior, el mar se vuelca en mostradores de piedra. Mejillones azulados, gambas traslucidas, cajas rebosantes de agua salada y tintas. Lourdes desescama sardinas con manos expertas desde hace treinta años. Lubinas, rapes, merluzas. El botín de los brazos de cuñados y sobrinos desafiando cada madrugada olas y espuma. Riqueza de un océano de aguas profundas y frías. Un mercado como los de hace cincuenta años. Un paraíso para la buena gastronomía.

Foto: C Huerta

Mercado Saloio. Mercado Municipal de Cascais.  Ribeira das Vinhas. Miércoles y sábados, de 7:00 a 13:00

Posteado por: Concha Huerta | 21/08/2012

Estrellas en Cascáis

17 de Agosto. Comienzan las Festas do Mar en Cascáis. Los barcos se engalanan para acompañar a nuestra señora, esperando la bendición que ansían tantas almas consagradas al mar. Tiovivos, algodones y churros. Los niños disfrutan de sus juegos favoritos. Al atardecer música en la explanada. Rui Veloso, Paulo Gonzo, Ana Moura, Pedro Abrunhosa y tantos otros animando las noches con buena música. Cortesía de la Cámara.

Y este año, estreno de lujo. Ronan Keating presentó su nuevo álbum Fire que saldrá en septiembre. El primero en 6 años. Canciones de su época con Boyzone y éxitos como Life Is A Rollercoaster o When You Say Nothing at All. 40.000 personas coreando al solista de Dublin que ha madurado para mejor. Vital, muy simpático y con un físico excelente. No sé con qué disfrute más si con sus baladas o viéndole en el escenario. Qué chico tan guapo.

Tras el concierto los tradicionales fuegos artificiales que nos acompañarán hasta el domingo. Una sinfonía de luces, colores y formas que iluminan con ilusión la bahía de Cascáis. Y el viernes próximo no me pierdo a David Fonseca, el portugués que arrasa en las listas mundiales. Este verano Cascáis estalla de artistas.

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Ronan Keating. Cascáis Festas do Mar 2012. Foto y vídeo: C. Huerta.

Posteado por: Concha Huerta | 16/08/2012

Sinfonía de verano.

Otra mañana sin brisa. Entrelazo pasos lentos por callejuelas abandonadas a la sombra de eucaliptos y acacias.  El sol de agosto enciende las fachadas de blancos y amarillos. Cruzo portales enmarcados con piedras de otros siglos, ventanas enrejadas, terrazas vacías. En lo alto de un abeto la silueta negra de un mirlo reclamando a su hembra.

En una esquina me sorprenden los ojos amarillos de un felino. Más que un gato, una sombra brillante que acecha el postigo y se lamenta por la ausencia de su dueña. Avivo el paso y me adentro en el parque Carmona. Tras las rejas, pavos, palomas y gallos picotean en la yerba. Un estruendo de cigarras inunda el aire entre pinos centenarios. Sinfonía de verano.

Cierro los ojos y me traslado a los agostos de mi infancia. Voces de niños estallando entre cigarras, los chapoteos en pozas oscuras, mi padre persiguiendo truchas con manos de gigante, las sandías enfriadas en la corriente, los huevos fritos de la Hilaria. La piel se me eriza al recordar las aguas heladas y por un momento, vuelvo a escuchar el arrullo de mi madre mientras me envuelve en una toalla cálida.

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