Camino de South Beach. Recorremos Collins Avenue entre palacios que se elevan sobre el océano. En un cruce aparece una Harley con un policía adornado con metales brillantes. Para a un Lincoln y anota la matrícula como en una película. Seguimos hacia el sur. La calle se viste de palmeras al llegar a Bal Harbour. Ahora viajamos entre dos aguas. A la izquierda el Atlántico, a la derecha el mar embalsado entre mansiones de ensueño.
En South Beach descubrimos las fachadas emblemáticas del Delano, el Royal Palm, el Ritz Carlton custodiando las arenas blancas de la primera playa de Miami. Una mujer me pide que le haga una foto frente al Savoy. Nos cuenta que en los ochenta las terrazas estaban llenas de ancianos. Ahora solo vemos cuerpos lustrosos y contorneados. Algo inusual en América, la tierra del fast food y las raciones gigantes.
Almorzamos en Prime One Twelve, el restaurante de moda. Pedimos chuletón a la plancha con batatas y espinacas. La carne esta deliciosa, las batatas, un descubrimiento. De postre nos recomiendan los donuts recién hechos. Pequeños y esponjosos. Espero no morirme con tanta comida. Si alguna vez te has preguntado cómo es la puerta del cielo mira a tu alrededor, dice M mientras baña el suyo en salsa de frambuesa. No me extraña que este siempre lleno.
A la salida encontramos la calle cortada por dos coches de policía. Un joven con acento cubano nos pide que esperemos mientras ruedan. Le encanta nuestro acento, su abuelo era de Granada, y nos cuenta que están rodando Burn Notice, la serie de un espía retirado a la fuerza. Y es que esta ciudad parece un decorado de cine. Un decorado del que ahora formamos parte.

Hotel Delano. Miami Beach

Playa de South Beach. Miami

Restaurante Prime One Twelve. Miami

Donuts con salsa de chocolate y frambuesa. Prime One Twelve. Miami.
Rodaje de Burn Notice (Último aviso). 110 Ocean Drive. South Beach.
Prime One Twelve. 112 Oean Drive. Miami Beach. Fotos: M. da Silva y C. Huerta
Último Aviso (Burn Notice). Los jueves en Cuatro.