Posteado por: Concha Huerta | 11/04/2011

Lagunas de Turnberry

Despedimos Turnberry Isle con imágenes propias de un documental de naturaleza. Al llegar al hoyo 4 del Miller Course descubrimos decenas de aves agrupadas en uno de los lagos preservados del pantano sobre el que originariamente se diseño este campo. Entre piares y graznidos me parece escuchar la voz inconfundible de David Attenborough.

En las lagunas de Turnberry la primavera reúne aves palmípedas y marinas. Parejas de cisnes blancos y negros importados de Australia, cormoranes y pelícanos, ibis y garzas, comparten orillas con elegantes flamencos y gansos mientras los patos almizclados alimentan a sus crías. El milagro de la vida que se reproduce en estas aguas desde hace milenios…

 

Fotos: M. da Silva y C. Huerta

Turnberry Isle Miller & Soffer Course. Diseño: Ray Floyd. Aventura. Florida.

Posteado por: Concha Huerta | 08/04/2011

Miami Beach Decó

Almuerzo en una terraza de Ocean Drive. Sol y brisa. A nuestro lado un hombre en una silla mecánica. Una mujer con pamela habla entre sorbos de café. El no le contesta. Un joven se levanta, manipula un tubo que sale de una mochila hasta la garganta y le incorpora. Increíble la mecánica de esta silla americana, capaz de alzar al hombre con un mando a distancia. Estoy tentada de preguntarles el modelo. Ya me gustaría poder sacar así a mi padre.

Terminamos el café y paseamos bajo los toldos frente a la costa del Atlántico. La milla de oro donde nació esta ciudad soleada. Cada edificio nos sorprende con sus líneas modernas que vieron nacer a esta metrópoli en los años treinta. Fachadas a dos tonos, blancas y salmones, neones amarillos, lilas y verdes. Ventanas redondas, fuentes congeladas en bajorrelieves. Un paraíso para los amantes del Art Decó. Mi paraíso.

Cristina nos cuenta que el barrio Decó estuvo abandonado desde los ochenta. Los estucos saltados por el salitre, los neones sin letras. Hasta que un puñado de amantes de la arquitectura acabó por restaurarlo y convertirlo en un tesoro turistico de Miami. El sol de la tarde resalta los colores de frisos y volutas, pequeñas joyas geométricas, con el esplendor de los cincuenta. Un joven alto y rubio sale del Beacon con pasos decididos de quien siente la vida por delante. Me parece reconocer a aquel estudiante de Columbia que abandonó su tierra huyendo de una cárcel franquista. Aquel joven que levantó una familia, mi familia, con el esfuerzo y el tesón de una vida de trabajo. A él y a este barrio Decó recuperado del olvido dedico estas imágenes.

 

Miami Beach Deco. Fotos: M. da Silva y C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 05/04/2011

Camino de South Beach

Camino de South Beach. Recorremos Collins Avenue entre palacios que se elevan sobre el océano. En un cruce aparece una Harley con un policía adornado con metales brillantes. Para a un Lincoln y anota la matrícula como en una película. Seguimos hacia el sur. La calle se viste de palmeras al llegar a Bal Harbour. Ahora viajamos entre dos aguas. A la izquierda el Atlántico, a la derecha el mar embalsado entre mansiones de ensueño.

En South Beach descubrimos las fachadas emblemáticas del Delano, el Royal Palm, el Ritz Carlton custodiando las arenas blancas de la primera playa de Miami. Una mujer me pide que le haga una foto frente al Savoy. Nos cuenta que en los ochenta las terrazas estaban llenas de ancianos. Ahora solo vemos cuerpos lustrosos y contorneados. Algo inusual en América, la tierra del fast food y las raciones gigantes.

Almorzamos en Prime One Twelve, el restaurante de moda. Pedimos chuletón a la plancha con batatas y espinacas. La carne esta deliciosa, las batatas, un descubrimiento. De postre nos recomiendan los donuts recién hechos. Pequeños y esponjosos. Espero no morirme con tanta comida. Si alguna vez te has preguntado cómo es la puerta del cielo mira a tu alrededor, dice M mientras baña el suyo en salsa de frambuesa. No me extraña que este siempre lleno.

A la salida encontramos la calle cortada por dos coches de policía. Un joven con acento cubano nos pide que esperemos mientras ruedan. Le encanta nuestro acento, su abuelo era de Granada, y nos cuenta que están rodando Burn Notice, la serie de un espía retirado a la fuerza. Y es que esta ciudad parece un decorado de cine. Un decorado del que ahora formamos parte.

Hotel Delano. Miami Beach

Playa de South Beach. Miami

Restaurante Prime One Twelve. Miami

Donuts con salsa de chocolate y frambuesa. Prime One Twelve. Miami.

Rodaje de Burn Notice (Último aviso). 110 Ocean Drive. South Beach.

Prime One Twelve. 112 Oean Drive. Miami Beach. Fotos: M. da Silva y C. Huerta

Último Aviso (Burn Notice). Los jueves en Cuatro.

Posteado por: Concha Huerta | 03/04/2011

VAMOS RAFA

Viendo la final del Masters 1000 de Miami. Rafa Nadal contra Novak Djokovic. Tres horas de partido bajo un sol de justicia. A quien se le ocurre jugar una final a mediodía.  Los músculos agotados, el sudor cegando cada golpe. Rafa a un set de la victoria. Vamos Rafa!!!. cada golpe que anota me enciende la sangre. Cada fallo me corta el aliento. Demasiado estress.

Me siento al ordenador. No puedo evita pensar que debería estar en la arena animando a nuestro campeón. Estan tan igualados. El numero uno y el dos del mundo en un duelo antológico. En el tercer set Rafa arrasa con un saque potente. El de Novak alcanza las 145 KMH. No entiendo cómo se puede jugar así al tenis.  En el Tie breack Djokovic se adelanta hasta 6/2. Rafa consigue un eis y una bolea increible. Qué difícil resulta ganar al rey. 6/4. Saque para Djokovic y punto. Gran partido. Ambos merecieron la victoria. Esta vez fue para el servio.

Rafa Nadal. Foto: Reuters

Djokovic  Foto: AP

Posteado por: Concha Huerta | 01/04/2011

Blackout

7:30 de la mañana. Me arrastro de la cama justo antes de que el despertador suene. Recojo la ropa a tientas y entro en el baño. Intento en vano encender las luces. Termino de vestirme como puedo y salgo al pasillo. Un letrero en el ascensor redirige a las escaleras. El móvil vibra. Cristina me avisa que llega tarde. Respiro con alivio. Así tendré tiempo de desayunar antes de la clase. Calor húmedo. Se nota que anoche descargaron tormentas.

En la terraza me informan que ha habido un blackout en toda la zona. Blackout. Me gusta cómo suena esta palabra. Más que apagón, la verdad. Desayuno fruta y un té solo. Espero que sea suficiente para las horas que me esperan lanzando bolas. Tras la puerta el chef da instrucciones a un corro de rostros perlados por la ansiedad. Y es que un corte de luz en una cocina es una tragedia.

Parece mentira cómo nuestra vida depende de algo tan complicado como el suministro eléctrico. Cuando uno reserva un hotel escoge la localización y las actividades pero nunca el tipo de generador para casos de emergencia. Deberíamos. Las ocho y cuarto. Me levanto con una sonrisa. Ahora poca electricidad necesito. Me esperan dieciocho hoyos salpicados de lagos y palmeras, de garzas y flamencos, de hierba tupida y arena blanquísima. Otra mañana fantástica en este campo único.

Camino de Turnberry. Foto: C. Huerta.

Driving range. Foto: M. da Silva

The rough. Foto: C. Huerta

Fairmont Turnberry isle Resort & Golf. Aventura. Miami

Posteado por: Concha Huerta | 30/03/2011

Día de sol y brisa

Día de sol y brisa. El cielo de Miami me saluda salpicado de palmeras. Llegamos al Ocean’s club a mediodía. Pasé la mañana entrenando como cada día. Helen me saluda en la puerta. Con la misma sonrisa y mejillas tostadas de hace quince años. Descubrimos un jardín de palmeras jóvenes en la piscina. En la playa John nos coloca una sombrilla y dos butacas frente a la orilla transparente, turquesa, del mismo color de los ojos de mi madre. Cómo me habría gustado poder traérmela.

El océano nos recibe con aguas mansas invitándonos con un abrazo cálido. Un grupo de gaviotas descansan en la orilla. Me sorprende su cercanía. Respiro hondo intentando renovar el aire de uncuerpo saturado de ciudades. Luz brillante sobre la arena blanquísima. Un hombre salta olas con su hija. Sonrisas y júbilo. Por un momento me parece escuchar tu voz entre la espuma. Alzo la mirada. Un escuadrón de pelícanos sobrevuela la playa inmensa que es la costa de Florida. Al fondo, un velero de tres mástiles surca el horizonte. La imagen me arranca unas lágrimas.

Sunny Islands. Miami. Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 28/03/2011

Tierras doradas

Abro los ojos. Oscuridad, silencio. Siento el cuerpo encajado en una cama mullida. Demasiado mullida para ser mi propio lecho. Miro el reloj, las 6:30. Cómo puedo estar tan despierta. Y entonces recuerdo que estoy al otro lado del Atlántico. La espera en el aeropuerto. Las horas reclinada en el asiento. La larga espera en la aduana. Cómo llegamos al hotel de noche, abrimos las maletas y nos desplomamos sobre esta cama mullida. A mi lado M duerme profundamente. Qué suerte poder ajustar las horas tan rápido.

Abro el balcón y encuentro un amanecer esplendido. Un cielo asalmonado se refleja sobre  la hierba de Turnberry nuestro hogar esta semana. Disfruto recorriendo cada rincón con la vista que descubrí hace quince años y que tanto añoraba. Bajo a desayunar en la terraza frente a la cascada. Té y un plato de piña. Las aves inundan la  mañana con sus trinos alegres. Cierro los ojos y saboreo la brisa caribeña con una sonrisa. Toda una semana para recuperar fuerzas en las tierras doradas de Florida.

Cascata Grill. Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 25/03/2011

Habitación de hotel

Otra vez entre maletas. La habitación es luminosa. Demasiado sobria, sin cuadros, ni adornos, pero la cama es perfecta, estoy tan cansada. Si pudiera quedarme un par de noches pediría un jarrón con camelias, rosas y blancas como las de casa. Aunque no sé si aguantarían este calor, les gusta tanto el aire fresco. El tren era a las cuatro o cuatro y veinte. Tengo que mirar el billete. Pero primero un descanso. Que dolor de pies. No debería cargar tanto peso. Demasiados días de viaje. No entiendo porque todos viven tan lejos. Chantal en New Haven, Javier en Los Angeles y mis suegros al otro lado del Atlántico. A quien se le ocurre que los hijos estudien en otro estado. Y yo siempre atrapada entre habitaciones vacías y vagones estrechos. Si pudiera volver a casa.

Edward Hopper. Habitación de Hotel. 1931

Heroínas. Museo Thyssen –Bornemisza. Fundación Caja Madrid. Hasta el 5 de junio de 2011

Posteado por: Concha Huerta | 24/03/2011

Nightmare in Japan

I crawl out of bed after a sleepless night. A stomach ache  prevented me from sleeping. The few moments of unconsciousness were plagued with bad dreams and anxieties. I drink a steaming cup as I seat in front of a screen filled with destroyed buildings, stations in fire and water dragging everything away. An earthquake measuring 8.9 hit Japan in the morning, creating a wave that literally swept away the northeast coast. Nature punishes once again this earth. The anguish for my friends is entrenched in my stomach. I wonder if last night I was not hearing their cries. I pray for them and for all the victims’ families.

Sendai under waters after March 11 tsunami. Photo: Reuters /Kyodo

Posteado por: Concha Huerta | 21/03/2011

Primavera

Veintiuno de marzo. Inauguramos la primavera con un sol de mayo. La mañana se inunda de trinos, la noche se viste de blanco y las aceras de brotes rescatados al letargo. Hoy también celebramos el Día de la Poesía. De las palabras que rescatan la belleza de nuestra vida diaria. Me sumo a las celebraciones ensayando unos versos.

Primavera

Mañana de sol, mañana de júbilo.

Despiertan los campos con nuevos bríos.

El sol reclama las voces

escondidas en sueños y nidos.

El almendro se tiñe de blanco

las acacias de revientos

y tus ojos esmeraldas

de amores perdidos.

No vengas tarde, no llores

enjuaga tus lágrimas de plata

que las penas del invierno

se las quedó el alba.

 

Foto: C. Huerta

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