Posteado por: Concha Huerta | 06/05/2011

Cincuenta años sin Gary Cooper

Hoy me costó levantarme. Al incorporarme me mareo. Es normal, me dicen, por las cervicales. Dos pasos hasta la mesa. Me duele el empeine. Estará cambiando el tiempo. Espero la tostada y el té con leche. El líquido caramelo se estremece en la taza. No me acostumbro a cogerla con la mano izquierda. Ojeando el periódico me tropiezo con una foto de aquel hombre alto y elegante descansando en un rodaje. Me pongo las gafas y leo que hoy se cumplen cincuenta años desde que perdimos a Frank James Cooper, mi Gary.

Cierro los ojos y vuelvo al salón de nuestra casa gaditana. A los jueves arreglándome la trenza con dedos agiles mientras esperaba a mi padre. A ocupar nuestras butacas en el Gades tras la función de la noche. Fofi ocupandose de los rollos, mi padre como siempre dormido tras los títulos de crédito. Yo fascinada con la determinación del sargento York en la Gran Guerra, de Joe el vagabundo aristócrata, del arquitecto incorruptible que me enamoró para siempre. Abro los ojos y observo mis manos agrietadas y me pregunto cómo habrán pasado ya sesenta años. Y ahora el telefono

– Mamá, ¿dormiste bien?, ¿cómo te encuentras esta mañana?

Gary Cooper. Foto: People Quiz.

Posteado por: Concha Huerta | 04/05/2011

Despedida

Cuelgo el teléfono. Los dedos crispados sobre las teclas negras. En la pantalla dos pares de cifras. 19:40. Siento la necesidad de abandonar esas cuatro paredes. Las paredes que me acogieron cuando me faltaron tus palabras. Cojo las llaves y me lanzo a la carretera. A estas horas casi no hay tráfico. Giro en la rotonda y enfilo hacia Guincho. El mar esta calmo. Las últimas luces tiñen la espuma de salmones y amarillos. El sol rasga los cúmulos con rayos bíblicos. Paro el coche en la cuneta y camino sobre rocas escarpadas hasta el borde de la costa. Un grito entretejido en la corriente me paraliza. Marisa, Marisa. Me vuelvo para enfrentar tu mirada pero sólo encuentro un grupo de gaviotas que despiden otra jornada.

Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 30/04/2011

Aguas de Cascáis

Fin de semana en Cascáis. Lisboa me recibió ayer con una tormenta que cubrió de granizo las calles de Amadora. Para que luego digan que no hay cambio climático. Hoy amaneció nublado. Me acerco al centro por callejuelas blancas. Me gusta saludar a las gaviotas del puerto. Una barca se aleja con dos marineros. El más curtido indica al joven cómo maniobrar con los remos. En el espigón quedó el cubo con las capturas de la mañana. Su compañero muestra orgulloso un pulpo de seis kilos.

Mar, barcos, gaviotas. Observo la línea de la costa, las casas del dieciocho, las palmeras y la marina. Al volver encuentro al pescador saboreando un cortado. A su alrededor camareros de negro  sonríen a la espera de clientes. La escena parece sacada de un almanaque del diecinueve. El tiempo parece haberse detenido en esta villa lusitana. Qué lejos me parecen ahora las prisas y tareas de la capital. Qué suerte respirar de nuevo la calma sobre las aguas de Cascáis.

Playa de los Pescadores. Cascáis. Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 28/04/2011

Tiempo de letras

Celebramos ayer el Día del Libro con retraso por una Semana Santa tardía.  Una suerte porque disfrutamos de un sol espléndido. Por la mañana la autora de Olvidado rey Gudú recibió del rey Juan Carlos el gran premio de las letras españolas. El que no inventa no vive. Ana María Matute agradecía el Cervantes con su mirada de niña y un elogio a la felicidad y a los cuentos.

Yo mientras tanto visité mis direcciones favoritas, mostradores cargados de títulos, recomendaciones y alguna firma. Volví a casa abrazando un botín de lomos relucientes. Una biografía de Leonora Carrington, la novela de una de mis películas favoritas, Laura de Otto Preminger, las Hermanas Bunner de Edith Wharton, los Cuentos sutiles de Askildsen y cómo no La puerta de la luna que agrupa los de la Matute. Mañana de sol y literatura. La mejor terapia para alegrarme el día.

Encuentro las aceras brillantes, los castaños cargados de racimos blancos, el ruido de la calle amortiguado por los trinos. Qué agradable está Madrid en primavera. En el bulevar, una joven lee tumbada sobre la pradera. Los ojos entornados, los pies descansando sobre la hierba nueva. Ganas me dan de disfrutar de mis libros junto a ella. De la portada adivino el título. La soledad de los números primos de Giordano. Me pregunto cuántos libros reconocería con sólo una mirada.

Foto: Concha Huerta

La puerta de la luna. Cuentos Completos. Ana María Matute. Ed. Destino.

Leonora. Elena Poniatowska. Seix Barral. Premio Biblioteca Breve 2011

Laura. Vera Caspary. Traducción: M. D. A. Derisbourg. Ed. Planeta.

Las Hermanas Bunner. Edith Wharton. Traducción: Ismael Attrache. Ed. Contraseña

Cuentos. Kjell Askildsen. Traducción de Asunción Lorenzo. Ed. Lengua de Trapo.

Posteado por: Concha Huerta | 25/04/2011

Círculo mágico

(Este es el segundo relato de una serie inspirada en obras de la exposición Heroínas que se exibe en el Museo Thyssen. El primero fué Habitación de hotel

Me duéle la cabeza. El cuello rígido, los hombros encogidos. Ayer lancé algunos golpes contra el suelo. Demasiado tiempo sin coger los palos. Al anochecer la espalda me reclamaba. Pasé la noche en duermevela, imposible relajarme. Llego encogida a la cita. Me desvisto ente vapores y lámparas ultravioletas. Tamara sonríe. Nada más entrar me pregunta por el juego mientras observa mi cuerpo maltrecho. Primero unas corrientes, luego un regenerador de calor aplicado sobre una crema de clavo y tomillo. Las esencias me despejan el alma y las sienes. Mientras sus manos se deslizan en círculos mágicos por mi espalda los nudos se van deshaciendo hasta que me entra el sueño. Un milagro. Qué suerte conocer a esta druida moderna.

John William Waterhouse. El círculo mágico. 1886

Heroínas. Museo Thyssen –Bornemisza. Fundación Caja Madrid. Hasta el 5 de junio de 2011

Posteado por: Concha Huerta | 23/04/2011

Rosas y letras

Veintitres de abril. En Madrid aguas mil. En Barcelona, rosas y letras.

Feliz Día de Sant Jordi

Posteado por: Concha Huerta | 21/04/2011

Jueves Santo

El día de más lluvia de la Semana Santa. Madrid se recupera de la alegría de una copa que Cristiano Ronaldo arrancó a Guardiola. Ronaldo y las manos de oro de Casillas el mejor agente de seguros del planeta. Juego de titanes en esta final de la Copa del Rey en Mestalla. La capital amanece en silencio. El agua se hace con las calles abandonadas por millares de almas en busca de playa y montañas.

En mi edificio apenas hay luces en las ventanas. Este año toca guardar cama. Un virus traicionero me atacó la garganta. Aprovecho para leer varios tomos que esperan en mi escritorio. La última novela de Ian McEwan, Solar, crítica mordaz al oportunismo científico, La Alargada Sombra del Amor, otro relato del original Mathias Malzieu para superar pérdidas y las vicisitudes de un monarca medieval para descubrir un misterio en La abadía de los crímenes de Antonio Gómez Rufo.

De vez en cuando los ojos se me cierran y la fiebre me traslada a una celda fría y austera, a los lamentos de una reina que dejó de ser reina, a los murmullos entre novenas, a la vitalidad un joven que ansiaba reconquistar nuestras tierras, las mismas tierras que otro Cristiano conquistó anoche para los madrileños, a la inteligencia de una mujer fuera de su época. Intrigas, conjuras, tragedias. Y un pedazo de historia escondida en romances y enciclopedias. La mejor receta para un Jueves Santo en la cama.

Cita: Ángel González para El Mundo. es

La Abadia de los Crímenes. Antonio Gómez Rufo. Planeta. 2011. 390. pags.

La Alargada sombra del Amor. Mathias Malzieu. Traducción: Sofía Tros de Ilarduya. Mondadori. 2010. 150 págs.

Solar. Ian McEwan. Traducción: Jaime Zulaika. Anagrama. 2011. 352 págs.

Posteado por: Concha Huerta | 18/04/2011

Madrid de nuevo

Llegamos a Madrid con las primeras luces. Recorro calles desiertas en un taxi cargado con una montaña de bolsas y maletas. Ropa abultada por el mar y los recuerdos. El día está claro y fresco. Me sorprende mi cuarto tan blanco. Tendré que matizarlo con plantas nuevas. Me tiendo un rato sobre la cama mullida. Cuando recobro la consciencia son las tres y media. Maletas, lavadoras… Una ducha, un té y como nueva.

Salgo a casa de mis padres. Las acacias de mi calle se yerguen exhibiendo brotes tiernos. Cuando me fui eran sólo ramas pardas. Tras una verja un oasis de hierba y enredaderas. En Núñez de Balboa, los cerezos manchan de copos rosas las aceras. Y en Ayala, las jardineras se coronan de flores blancas. Mis pupilas acostumbradas a la exuberancia del Caribe descansan. Mi corazón ante la proximidad del abrazo se acelera.

Recorro el camino de vuelta envuelta en una nube. Al fondo Colón alza sus brazos hacia nuevas tierras. Me pregunto por qué mirará a Atocha si América esta al oeste. Encuentro La Castellana salpicada de esculturas. Sus formas redondeadas y sensuales resaltan sobre las aceras. Apetece acariciarlas. Una pareja se acerca con una cámara. La mujer vestida de rojo danza entre las espirales policromadas. Una nota de color en un bulevar que se cubre de ozono cada primavera.

Fotos: C. Huerta

Sophia Vari. Forma y color. Esculturas en bronce policromado. Del 4 de abril al 4 de septiembre de 2011. Paseo de la Castellana. Madrid.

Posteado por: Concha Huerta | 16/04/2011

Turnberry Isle Courses

Last round on Turnberry Isle Golf Resort. Sport and nature. We felt we were part of a wild life documentary. When we reached the 4th Hole of the Miller course we discovered dozens of birds grouped into one of the ponds preserved from the original swamp on which this amazing field was built. Between bird songs and calls I seem to recognize the unmistakable voice of David Attenborough.

During springtime, Turnberry Isle’s lakes gather a wide variety of the most representative birds of Florida. White and black swans, cormorants and pelicans, ibis and egrets share pond edges with flamingoes and gooses, while Muscovy ducks feed their young. The miracle of life has been going on every year on these waters for millennia.

Photos: M. da Silva and C. Huerta

Turnberry Isle Miller & Soffer Course. Diseño: Ray Floyd. Aventura. Florida.

Posteado por: Concha Huerta | 13/04/2011

Cenando con Michael Mina

Última cena en Miami. Los camareros del Bourbon Steak nos saludan cómplices. Es la cuarta vez que visitamos el oasis culinario de Michael Mina en Florida. Los techos altísimos, la decoración minimalista con juegos de luces y piedras. Tras las paredes de cristal el tesoro de una bodega completísima. El marco ideal para una buena comida.

Francisco nos comenta las novedades del día. Comenzamos con una crema de langosta, con croutons de trufa y un toque de menta del jardín de hierbas aromáticas del chef. De segundo un solomillo de wagyu al carbón. Inmejorable con las patatas fritas en aceite de pato, marca de la casa. La cocina de Michael Mina combina con maestría los productos naturales y las tradiciones americanas. No en balde es uno de los chefs más reconocidos de América.

En la mesa de al lado un hombre sujeta la mano de su compañera mientras le canta un tenue happy birthday to you. Qué costumbre tan americana. Enternece su rostro salpicado de canas. Terminamos con unos profiteroles bañados en cacao con fresas y helado de chocolate. Difícil olvidar las  increíbles texturas de este postre. Todo un acierto para nuestra despedida.

Bourbon Steak. Miami

Michael Mina‘s Bourbon Steak. Fairmont Turnberry Isle. 19999 West Country Club Drive. Miami Fl. Telf.: 786.279.6600

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