Atardecer en Lisboa. El sol acaricia los balcones forjados en hierro, los azulejos centenarios, las fachadas de los años treinta. En la plaza del Rossio el agua salpica a un paseante distraído. Dos jóvenes se sujetan las melenas revueltas en rachas de viento. El viento de julio. Cerca del Tajo, las gaviotas planean entre tranvías. En la estación giro a la derecha y subo por la rua da Misericordia hasta mi destino, Faz Gostos, un descubrimiento de Xico.
Llego pronto. Doy una vuelta a la manzana y descubro la fachada rosa el Teatro de Trindade. Suspiro. No sé que tiene el Chiado que me siempre me envuelve en nostalgía. Las farolas suspendidas en arcos, los adoquines dibujados, aquellos cafés que tanto disfrutabas. Asciendo la cuesta entre soportales de piedra. Me parece reconocer tu silueta desvanecerse en los salmones del ocaso. Y me doy cuenta de Lisboa aun conserva demasiados recuerdos.
Una mesa entre los muros del antiguo convento de Trindade salpicados de azulejos. Duval Pestaña nos recomienda un carpacho de vieiras con salmón ligero y un carreé de cordero, su particular interpretación de la cocina portuguesa. Como broche una tarta de manzana y unas crepes de naranja, tu postre favorito. En la mesa de al lado Duval prepara su última receta, un rodaballo flambeado con champán. Tendremos que volver a Faz Gostos. Un restaurante que me habría gustado compartir contigo.
Rua da Misericordia. Chiado. Foto: C. Huerta
Restaurante Faz Gostos. Rua Nova da Trindade, 11 (Chiado). Tel: 21 347 22 49. Website: http://www.fazgostoslx.com/


























