Ayer me acerque al museo ABC a celebrar el nuevo trabajo de mi amiga Ana. En la puerta me esperaba Karen y Maca, sonrisas y abrazos, hacía tiempo que no las veía. Entramos juntas en un espacio onírico imaginado por una de nuestras mejores ilustradoras. Ana Juan nos saluda vestida como un personaje de una de sus historias entre paredes que recogen los bocetos en blanco y negro que utilizó para preparar la edición de su particular Snowhite.
Encontramos a Matz al lado de la casa donde se crió Snowhite, protagonista de este infortunado cuento, entre jaulas que acogen ratoncitos y muñecas, cajas oscuras que nos trasladan al pasado y enanos articulados que alzan brazos y piernas. Universo particular de la blancanieves de Ana. Y al fondo una urna transparente con un pedazo del jardín de Lord Hawthorn, cubierto de huesecillos y hojas secas, donde descansa una sorpresa, la caja secreta de Snowhite.
Ana Juan dibuja una historia que reinterpreta la tradición de los hermanos Grimm en un mundo onírico de carboncillos y tintas negras. La madrastra retorcida, los enanos un puñado de empresarios déspotas y el príncipe un joven de bombín fascinado con el cuerpo inerte de una niña. Snowhite transita entre la soledad y la incapacidad de la mujer de controlar su propio destino y nos embarca en un viaje desbordantede imaginación que nos atrapa y conmueve.
La Caja Secreta de Snowhite de Ana Juan. (Premio Nacional de Ilustración 2010). Editorial, No Time. Museo ABC. c/ Amaniel, 29-31. Madrid

















