Posteado por: Concha Huerta | 06/04/2012

Lluvia de Pascua

Amanece entre nubes. El sol se alza entre grisallas que convocan la lluvia de cada viernes de Pascua. Por un momento se revela encendiendo arbustos y cegando piedras. Al cabo desaparece cual niño travieso avergonzado por su osadía. Hoy no es día de brillos ni fiestas.

La mañana envuelta en brisa de invierno transcurre sin coches ni ruidos. Las gentes descansan, se recogen,  rezan. Algunos aprovechan la fiesta para compartir amistad y familia. Para recordar a los ausentes. Otros, cargados de maletas, se embarcan en la aventura de conocer nuevas tierras.

La lluvia nos envuelve con su manto intermitente. El jardín se despereza tras una noche de luna y prepara sus raíces para recibir savia nueva. Hojas y hierbas recobran su pureza despojándose del polvo y las penas que atenazabas desde invierno. Un coro de aves celebra la primavera. Sonrío.

Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 03/04/2012

Cascáis en Pascua

Llegamos a Cascáis para la Pascua. Atrás quedaron prisas, bocinas y manifestaciones. En cuanto llego a la casa, me cambio de zapatos y salgo. Silencio. Buena temperatura, cuando el sol aparece entre las nubes calienta. En la entrada del parque Marechal Carmona me saluda una familia de ánades con sus nuevas crías. A su lado un gallo orgulloso hincha sus plumas reclamando pareja. Eucaliptos y palmeras se entrelazan en una selva perfecta. Un remanso de paz para celebrar la primavera.

En la marina, unas velas hinchadas dibujan el horizonte. Es tiempo de regatas. Bordeo la fortaleza y desciendo por la avenida Don Pedro hacia el centro de la villa, el camino que tanto añoraba. Reconozco los baldosines azulados y los puestos de conchas que tintinean con la brisa. Murmullos de sirenas. Me resguardo en unas rocas en la playa de la Duquesa. Mis pulmones se inundan de brisa marina. El sol se despide del día mientras yo saludo a esta bella costa.

Parque-Jardín Botánico Marechal Carmona. Cascais

Gallo portugués.

Regatas de la RC 44 CUP. Cascáis .2012.

Playa de la Duquesa. Cascáis. Fotos: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 01/04/2012

An Argentinian in Sintra.

(Post traducido al inglés por M. da Silva del español Entre Cuadros)

Sintra, 12 pm. Rox Lawson meets us at her home. Her face illuminated by the welcome, the morning covered by high clouds. A drink in the terrace, greetings and anecdotes. Lively  words and  a delicious meal waiting in the kitchen. On a tray fresh leaves dance to the rhythm of lemons and olives. The lemons that ripen on the terraces behind the house.  The vegetable patch of the artist.

Rox ushers us into a room with walls covered with her latest works, a combination of energy, intuition and nature. Long grass and ancient barks, textures of the pampas, shores of childhood.  Memories of a life crossing continents and oceans. At every step bursts of color that catch your eye with the strength of someone who gives their all in every brushstroke.

A storm is brewing, the first after months of sun and breeze.  Lines flow between the land and water. There is something in the pictures of Rox Lawson that lights up the soul and transports you to fantastic places. Castles lost in the mist, lagoons that trap the echoes of sirens, imagined metropolis. The universe Rox Lawson shares in each of her canvases with generosity and joy.

Rox Lawson. Ensueño.  1.20 x 90 . Oil on canvas

 Rox Lawson. Laguna. 2.60 x 1.00. Técnica mixta.

Rox Lawson. Tormenta. 50 x 50. Oil on canvas

Rox Lawson. Rotación.  50 x 50.  Oil on canvas.

Rox Lawson. Mitos y leyendas. 1.60 x 1.00. Técnica mixta

Photos by Maria Virginia Fiorini

Rox Lawson. Sintra. Portugal. To visit Rox Lawson website click here

Posteado por: Concha Huerta | 30/03/2012

Cibeles

Cibeles, diosa de la Tierra, testigo de celebraciones y protestas. Cuantas veces habré recorrido tu silueta con una mirada apresurada de camino a una cita o alguna de las gestiones que inundan mi vida diaria. Cuantas veces habré reconocido tu rostro de mármol en pantallas e instantáneas. Quizá la imagen más representada de Madrid, quizá la más ignorada.

Acaso alguien recuerda tu gestación de la mano de Francisco Gutiérrez para adornar los jardines de La Granja, o tu  primera ubicación  junto al palacio de Buenavista enfrentada a Neptuno, tu gran oponente. O tus penurias, enterrada en sacos de arpillera cuando tus gentes te envolvieron en la locura de la guerra.

Hoy te encontré resplandeciente, dominando altanera el tráfico que te corteja cada día, recuperada ya de la marea de banderas roja del jueves. Vigilante incansable de los caños de agua sobre fieras y amorcillos que te guían más allá de sueños y promesas. Me quedo con esta mirada tuya, paciente, eterna, observando el nacimiento de Alcalá y La Gran Vía que tan bien inmortalizara Antonio López. Desde aquí y como madrileña, te rindo un tributo de admiración y pleitesía.

Fuente de Cibeles. Madrid.

Palacio de Linares (Casa de América). Madrid

Palacio de Comunicaciones. Madrid.Fotos: C. Huerta

Plaza de Cibeles. 29 de marzo. Foto: Agencia EFE.

Posteado por: Concha Huerta | 27/03/2012

Brotes de esperanza

Primer domingo de primavera. Maca me saluda con una sonrisa pálida. Me comenta que lleva toda la semana abrumada con el trabajo, malhumorada. Tengo que controlarme, yo no soy así.  Sus manos se mueven a cámara lenta. Le pregunto si sale. Voy del trabajo a casa de mi madre, no quiero dejarla sola. Es demasiado pronto. Me pregunto para quién será demasiado pronto, si para su madre o para ella.

La despido con el corazón encogido. Camino hacia Cibeles entre baldosines agrietados y asfaltos desteñidos. La ciudad me envuelve en su grisalla. Las fachadas demasiado brillantes, el polvo empañando las ventanas. Las calles sin coches ni testigos. Sol y viento. Las acacias centenarias agitan sus ramas opacas reclamando el agua que no llega.

En el Paseo del Prado me sorprenden notas de limón y lima. Las ramas de los castaños se tiñen de brotes nuevos, promesas de hojas tiernas. Bajo los magnolios la hierba serpentea entre margaritas enanas. Increíble que de troncos envueltos en polvo y humo brote cada año tanta savia nueva. Una lección de la naturaleza que me ayuda a afrontar las tristezas con ilusión y esperanza.

brotes de castaño

brotes de plátanos

brotes y flores

Pº del Prado. Fotos: C. Huerta.

Posteado por: Concha Huerta | 25/03/2012

Entre quadros

(Post traducido al portugués por Xico N. F. del español Entre Cuadros)

Sintra. 12 pm. Rox Lawson recebe-nos na sua casa. Um sorriso iluminado de quem sabe receber, numa manhã coberta por nuvens altas. Uma bebida na varanda,cumprimentos e piadas de boca para boca. Conversa animada, o almoço esperando na cozinha. Numa bandeja pétalas frescas dançam entre limões e azeitonas. Limões amadurecidos nos socalcos por trás da casa. A horta-jardim da artista.

Rox senta-nos entre paredes que nos mostram as suas últimas obras. Jogos de energia, intuição e natureza. Ervas altas e cascas de arvores milenárias. Texturas de pampa, ribeiros de infância. Recordações de uma vida que cruzou continentes e oceanos. A cada momento relâmpagos de cor que fixam o olhar com a força de quem se entrega em cada pincelada.

A tempestade aproxima-se, a primeira após três meses de sol e vento. As linhas fluem entre terra e água. Há algo nos quadros de Rox Lawson que incendeia a alma e nos transporta a lugares da área do fantasmagórico. A castelos perdidos na bruma, a lagunas onde ainda se ouve o canto de sereias, a atlântidas entrevistas. Ao universo que Rox Lawson comparte em cada uma das suas telas com toda a sua generosidade e toda a sua alegria.

Rox Lawson. Ensueño.  1.20 x 90 . Oil on canvas

 Rox Lawson. Laguna. 2.60 x 1.00. Técnica mixta.

Rox Lawson. Tormenta. 50 x 50. Oil on canvas

Rox Lawson. Rotación.  50 x 50.  Oil on canvas.

Rox Lawson. Mitos y leyendas. 1.60 x 1.00. Técnica mixta

Photos by Maria Virginia Fiorini

Rox Lawson. Sintra. Portugal. Para visitar a sua web carregar  aqui

Posteado por: Concha Huerta | 23/03/2012

Primavera entre poetas

Tiempo de primavera, promesas de sol y lluvia dibujan paisajes con pétalos y hiervas. Las aves escogen nuevos nichos, las liebres desbrozan madrigueras. Los hombres sueñan esperanzas. El 21 de marzo inauguramos la estación con el Día de la Poesía y el 22 con el del Agua, la fuente de la vida. Primavera de poetas. Las palabras rescatan sonidos a la belleza en un abanico de voces y ritmos de la Tierra.

De entre los poemas, escojo unos versos de Pablo Neruda, el Nobel chileno al que tanto admiro, que ilustran una imagen que capturé en un terreno olvidado tras una noche de lluvias. Estallido de naturaleza. Sus palabras arrebatadas de mares, soles y colinas me alegran las noches de luna nueva y me renuevan el espíritu con sabiduría de sabia nueva. Con ellas, mis mejores deseos para la primavera que comienza.

A las tierras sin nombres y sin números

bajaba el viento desde otros dominios,

traía la lluvia hilos celestes,

y el Dios de los altares impregnados,

devolvía las flores y las vidas.

En la fertilidad crecía el tiempo.

(Vegetaciones. Cánto General. Pablo Neruda) 

 Primavera. Foto: C. Huerta

Pablo Neruda. Antología poética. Austral Poesía. Ed. Espasa Calpe. Madrid. 2008. 555 págs.

Posteado por: Concha Huerta | 20/03/2012

Entre cuadros

Sintra. 12 pm. Rox Lawson nos recibe en su casa. El rostro iluminado por la bienvenida, la mañana cubierta de nubes altas. Una copa en la terraza, saludos y anécdotas. Las palabras encendidas, las viandas esperando en la cocina. En una bandeja hojas frescas danzan al son de limones y olivas. Los limones que maduran en las terrazas tras la casa. La huerta de la artista.

Rox nos acomoda entre paredes vestidas con sus últimas obras. Conjunción de energía, intuición y naturaleza. Hiervas altas y cortezas milenarias. Texturas de la pampa, riberas de la infancia. Recuerdos de una vida cruzando continentes y océanos. A cada paso estallidos de color que atrapan la mirada con la fuerza de quien se entrega en cada pincelada.

Se prepara una tormenta, la primera tras meses de sol y brisa. Las líneas fluyen entre la tierra y el agua. Hay algo en los cuadros de Rox Lawson que enciende el alma y traslada a lugares de ensueño. A castillos perdidos en la bruma, a lagunas que atrapan ecos de sirenas, a metrópolis soñadas. Al universo que Rox Lawson comparte en cada una de sus telas con generosidad y alegría.

Rox Lawson. Ensueño.  1.20 x 90 . Oil on canvas

 Rox Lawson. Laguna. 2.60 x 1.00. Técnica mixta.

Rox Lawson. Tormenta. 50 x 50. Oil on canvas

Rox Lawson. Rotación.  50 x 50.  Oil on canvas.

Rox Lawson. Mitos y leyendas. 1.60 x 1.00. Técnica mixta

Photos by Maria Virginia Fiorini

Rox Lawson. Sintra. Portugal. Para visitar su web pulsar aqui

Posteado por: Concha Huerta | 18/03/2012

Mi Lisboa

Los últimos rayos del crepúsculo tiñen de ámbar los azulejos de las fachadas centenarias que bordean el estuario. Testigos privilegiados de afanes de conquista, con sus puertas estrechas y balcones rasgados por manos aferradas a la espera. Tras el empedrado azul y blanco, discurren las aguas revueltas del ancho río que en primavera trasporta aromas de fresas y cerezos y en otoño briznas de alcornoques que se desvanecen en las corrientes profundas y frías del océano.

El señor Bernardo asciende con dificultad la acera empinada. El calor y la humedad comienzan a ceder en el ocaso avivando sus pasos cortos. A los lados escaparates abigarrados de libros viejos, zapatos de salón y sastres. Mas arriba, marcas extranjeras en fachadas brillantes construidas tras el incendio. La calle desemboca en una plaza con un olmo quebrado y una terraza inundada de aromas de café y especias.

El señor Bernardo se deja caer en una silla de enea, se descubre la cabeza y retira el sudor de la coronilla con un pañuelo de lino. Un camarero le saluda con una bica y un pastel de nata.  Él bebe a sorbos buscando entre ojos desconocidos el rostro de alguno de sus compañeros ausentes. Abre un cuaderno de tapas negras y se abandona a sus memorias.

La noche se cierra sobre la ciudad y el bullicio de coches y hombres se desvanece. Una guitarra acompaña un canto desgarrado que se pierde en la brisa del mar hacia el horizonte. Las estrellas titilan sobre colinas abigarradas de sombras y se funden con millares de bombillas en la estructura de acero que une la ciudad a su destino.  El eco de un gallo solitario, perdido en un patio de vecinos, quiebra de cuando en cuando el silencio de la madrugada.

Alfama. Lisboa. Fotos: postcardsfromportugal.

Maria Clara. Fado de Lisboa

Imaginé a Bernardo Soares, alter ego de Fernando Pessoa en el «Libro del Desasosiego«, paseando a mi lado en las calles de Lisboa.

Notas:  bica, café de aroma  intenso;  pastel de nata, hojaldre reyeno de crema típico de Lisboa.

Posteado por: Concha Huerta | 14/03/2012

Libro

Abro la primera página de Libro y descubro un universo de belleza. Belleza de palabras que revolotean por mi mente acostumbrada a la lectura como alas de mariposa, de metáforas rotundas, de personajes que laten en cada una de sus páginas.

Historias de emigrantes. Desde Portugal hasta Francia. Dos mundos, dos sentimientos. La narración me envuelve en los miedos y recuerdos de aquellos que como Ilídio abandonaron la aldea con pies descalzos en busca de futuro. Otra tierra, otra lengua, la francesa, que acogió a millares de portugueses en la dictadura.

Entremedias el amor hilvanando historias. De un hijo hacia una madre forzada al exilio, de compañeros de juegos y destino, del primer amor que permanece como parte de la propia alma. Y del que protege como un padre sin haber sido padre. Abanico de sentidos que hacen este Libro único. Al terminar una sonrisa. Coloco el Libro de José Luis Peixoto en el estante más elevado junto a mis preferidos.

Lágrimas, sentimental. Fue Josué quien se levantó primero, la silla arrastrándose por detrás de las piernas. Ilídio se levanto inmediatamente, su rostro, material rocoso. Uno de ellos abrió la puerta. La noche era tan grande. ¿Dónde estaba la luna?… Ilídio avanzó por la calle hasta desaparecer, hasta solo quedar la calle vacía, hasta que la calle también pareció desaparecer. Josué cerró la puerta y la casa se volvió definitiva, ningún fuego sería capaz de calentarla. (José Luis Peixoto. Libro)

Libro. José Luis Peixoto. Traducción de Carlos Acevedo. El Aleph editores. Barcelona. 2011. 251 págs.

« Newer Posts - Older Posts »

Categorías