Posteado por: Concha Huerta | 10/05/2012

El Amante

Club de Cultura: El Amante de Marguerite Duras. Película de J. J. Annaud 

La novela. La película. Temas para el coloquio. La autora. Frases famosas. La Nouveau roman. Recomiendo: La Modificación de Michael Butor.

El Club de cultura se reúne entorno a este clásico de la literatura francesa que volvemos a leer para compararlo con la película de Annaud. Una excelente adaptación que sin embargo deja fuera algunos aspectos importantes de la novela de Duras, una autobiografía novelada que descubre sus secretos de adolescencia, una joya literaria. El amante del libro es una escusa para hablar de la familia disfuncional de la protagonista y la película esta centrada en  su relación con él, con profusión de escenas eróticas.

Jane March y Tony Leung Ka Fai. El Amante

La novela.

Cuarenta y un años después de publicar su primera novela, Marguerite Duras se convierte con El amante, en la autora más solicitada de Francia, recibiendo incluso en 1984, el prestigioso Premio Goncourt. Emociona esta narración autobiográfica en la que la autora expresa, con la intensidad del deseo, la historia de amor entre una adolescente de quince años y un rico comerciante chino de veintiséis.
Esa jovencita bellísima, pero pobre, que vive en Indochina, es la propia escritora quien, hoy, recuerda las relaciones apasionadas, de intensos amor y odio, que desgarraron a su familia y, grabaron prematuramente en su rostro los implacables surcos de la madurez. Un libro contagiado de pasión. Basta recordar el último párrafo.  Años después de las guerras, de los hijos, de los divorcios, de los libros, llego a París con su mujer. El le telefoneó. Soy yo. Ella le reconoció por la voz. El dijo: sólo quería oír tu voz. …Y después ya no supo que decirle. Y después se lo dijo. Le dijo que era como antes, que todavía la amaba, que nunca podría dejar de amarla, que la amaría hasta la muerte. 

El amante. Marguerite Duras. Ed. Tusquets.

La película. 

El amante es una película franco-británica-vietnamita, producida por Claude Berri y dirigida por Jean-Jacques Annaud en 1991 basada en la novela semi-autobiográfica de Marguerite Duras.  La película muestra un amor ilícito en la Indochina francesa durante 1929, entre una adolescente francesa y un rico hombre chino. En el guion de la película escrito por Annaud y Gérard Brach, la edad de la mujer es modificada de 15½ a 18 años de edad, el personaje es representado por la actriz Jane March, quien cumplió 18 años al breve tiempo después de haber comenzado el rodaje.

Una colegiala francesa, de una familia colonial en un profundo estado de pobreza y abandono, se evade de su realidad utilizando un viejo vestido de seda, un gorro de hombre, y pintándose los labios de un color rojo brillante cuando su madre no la ve. Ella odia todos los aspectos relacionados con su mundo — sus maestras, sus compañeras de escuela, y más que nada su depravada familia disfunctional. La historia gira en torno a la apasionada historia de amor que vive con un joven comerciante chino cuya familia ha alcanzado una buena posición económica mediante negocios inmobiliarios, el ha regresado hace poco tiempo de París luego de abandonar sus estudios. El tiene el aspecto de un playboy pero no posee la autoconfianza necesaria para desempeñar el rol, él queda encandilado por ella la primera vez que la ve parada junto a la barandilla de un ferry que cruza el río Mekong.

Resalta la interpretación de los protagonistas, Jane March, modelo adolescente inglesa escogida entre centenares de aspirantes, y Tony Leung Ka Fai, conocido actor de Hong Kong,  la magnífica fotografía de Robert Fraisse en el Vietnam de los noventa, fue la primera película occidental rodada en Vietnan despues de la reunificación del país en 1975,  asi como la banda sonora de Gabriel Daret que recibió varios premios. La crítica estuvo dividida sobre la película para unos de un erotismo que rayaba en la pornografía para otros una obra maestra. 

Personajes: Jane March, la joven, Tony Leung Ka Fai, el amante chino, Frédérique Meininger, la madre, Arnaud Giovaninetti, el ahijado, Melvil Poupau, el hermano joven, Lisa Faulkner, Hélène Lagonelle, Xiem Mang, el padre del amante chino, Philippe le Dem, el profesor de francés, Ann Schaufuss, Anne-Marie Stretter, Quach Van An, el conductor, Tania Torrens, la directora, Jeanne Moreau, Voz en off que narra la historia.

Jane March y Tony Leung Ka Fai. El Amante

Temas para el coloquio. 

Amor, muerte, sexo, soledad.

Marguerite Duras

Sobre la lápida de Marguerite Duras en el cementerio de Montparnasse hay una pequeña planta, un montón de pastillas blancas diseminadas a lo largo de la sobria piedra gris, dos flores y dos letras grabadas: M.D. También son dos las imágenes que podrían ilustrar el proceso desaforado de su existencia: la evocación de la preciosa niña cargada de erotismo que viajaba en un transbordador por el río Mekong con un sombrero de fieltro y los labios pintados de rojo oscuro y, justo en el otro extremo, la mujer con el rostro y el cuerpo devastados por el alcohol, vestida con una falda recta y chaleco sobre un jersey de cuello alto que, después de cuatro curas de desintoxicación, entró en un coma de cinco meses. Marguerite Duras saltó en un instante del principio al final de su vida pero, en la breve duración de ese instante, hizo lo que quería hacer: écrire. Escribir.

Marguerite Duras

Nacida en Saigón (en la actualidad, Ciudad Ho Chi Minh), 4 de abril de 1914, pasó su infancia y adolescencia en la Indochina Francesa (cambió su nombre en 1943, por el de una villa de Lot-et-Garonne, donde estaba su casa paterna), experiencia que la marcó profundamente e inspiró muchas de sus obras. En 1932 vuelve a Francia. Estudió Derecho, Matemáticas y Ciencias Políticas. Trabajó como secretaria en el ministerio de las Colonias de 1935 a 1941.

Se casó en 1939 con Robert Antelme. Tuvo un hijo que murió en 1942. Ese mismo año Duras conoce a Dionys Mascolo, que termina siendo su amante. Durante la Segunda Guerra Mundial, ambos participan en la Resistencia francesa. Su grupo cayó tras una emboscada, Marguerite logró escapar ayudada por François Mitterrand, pero Robert Antelme fue apresado y enviado a un campo de concentración el 1 de junio de 1944. Militó en el Partido comunista del que fue expulsada en 1955. En 1945, pese a su deseo de divorciarse, cuando Robert regresa, en penosas condiciones, del campo de Dachau, ella se queda con él para cuidarle, hecho que relata en su novela «El dolor» (La douleur). No obstante, hay que tener ciertas reservas respecto a la veracidad de sus relatos.1 Se divorcia en 1946.

Sus primeras novelas, «Les imprudents» (1943) y «La vie tranquille» (1944) reflejan la influencia narrativa sajona, después evolucionó hacia las formas del «nouveau roman».

Manos de Marguerite Duras.

Se dio a conocer con la publicación de una novela de inspiración autobiográfica, «Un dique contra el Pacífico» (1950). Sus obras posteriores ponen de relieve, en relatos cortos, la angustia y el deseo de los personajes que intentan escapar de la soledad. Con «El amante» (1984) obtuvo el Premio Goncourt. Novela que alcanzó un éxito mundial, con un tiraje de más de tres millones y que fue traducida a cuarenta idiomas.

Su obra literaria cuenta con unas cuarenta novelas y una docena de piezas de teatro. Su trayectoria dramática fue reconocida en 1983 por la Academia francesa con el Gran premio del teatro. Marguerite Duras dirigió varias películas, entre ellas «India Song», y «Los niños».

La propia vida de la escritora es una novela sobre la que ella ha escrito incesantemente. La destrucción, el amor, la alineación social, son palabras clave en la vida de Marguerite Duras que se detectan en toda su obra. Una historia tormentosa, de soledad y escritura, de palabras y de silencios, de deseos fulgurantes también. Un personaje ineludible, en la vida de Marguerite Duras: su madre. El desamor maternal marcó toda su vida e hizo de ella un personaje controvertido en el que se entremezclaban las exigencias del corazón y los caprichos del cuerpo; impetuosa y obstinada, tuvo tantos detractores como seguidores de sus obras. Difícil definir su personalidad: iracunda o dulce, genial o narcisista («Marguerite Duras», 1998, biografía escrita por Laure Adler), pero hay que creerla cuando asegura: «Yo soy una escritora, no vale la pena decir nada más».

Para que el mundo sea soportable, es necesario exorcizar las obsesiones, pero la escritura puede, tanto esconderlas como develarlas. Entonces Duras tantea, repite una y otra vez, busca la palabra justa, «prueba» a escribir, como se prueba a amar aún sabiendo que nunca se logrará totalmente. Marguerite decía: «Escribir es tratar de saber lo que uno escribiría si uno escribiera». Sus novelas se ordenan alrededor de una explosión central, un instante de violencia que da paso al discurso: Hiroshima y el amor, la muerte y el deseo psíquico simbólicamente entremezclados «Destruir, dice ella» Y esta palabra se asemeja a la música: ella es la que vuelve siempre, como el mar, variación infinita sobre un tema, letanía y celebración, control y desenfreno…

Marguerite Duras murió de cáncer de garganta el 3 de marzo de 1996. Está enterrada en el Cementerio de Montparnasse.

Marguerite Duras

Frases famosas de Duras.

Muy pronto en la vida es demasiado tarde. (El Amante)

La mejor manera de gastar el tiempo es consumirlo.

Con el tiempo te das cuenta que el sentimiento de felicidad que encuentras con un hombre no necesariamente prueba que lo ames.

Veo a los periodistas como trabajadores manuales, los obreros de la palabra. El periodismo solo puede ser literatura cuando es apasionado.

Creo que siempre o casi siempre en la infancia la madre representa a la locura. Nuestras madres siempre permanecen como las personas más locas y extrañas que jamás hemos conocido.

El alcohol no consuela, no llena ningún vacío psicológico, solamente sustituye la carencia de Dios. No conforta al hombre. Por el contrario, acrecienta su locura y lo transporta a las regiones supremas donde es dueño de su destino.

Ningún ser humano, ninguna mujer, ningún poema, música o pintura pueden sustituir al alcohol en el poder que le da al hombre para ilusionarse con una creación auténtica.

Escena de El Amante.

Nouveau  Roman.

Durante los años 50 la narrativa vive un movimiento paralelo de renovación, con la aparición de unas obras realmente nuevas, marginales, minoritarias, que se construyen contra la tradición de la novela instituida, pero la gran renovación es la que lleva a cabo una serie de novelistas como Alain Robbe, Michel Butor, Nathalie Sarraute e incluso Claude Simon y Marguerite Duras, que no forman ni un movimiento ni una escuela, aunque las diferencias entre sus obras confluyen en una voluntad de búsqueda y de renovación por un común rechazo de la intriga y del concepto tradicional de personaje, y una toma de conciencia del poder generador de la escritura y del lenguaje en la creación novelesca. Con el Nouveau Roman se desplaza la atención del objeto figurado al sujeto, del significado al significante: la novela ya no es la reproducción fiel de un mundo, un espacio particular en el que la realidad toma la forma de una visión personal, un mundo que se realiza utilizando el lenguaje con un sistema de funcionamiento propio: es decir, el novelista deja de representar la realidad para significarla. Este es el caso de Marguerite Duras si consideramos el conjunto de su obra, pero sobre todo lo es en su novela el amante, una novela en la que la autora nos muestra una realidad oculta, una realidad que pasa desapercibida en un mundo que rodea a una joven de quince años y medio.

Una característica generalizada en estos autores es el cuestionamiento de la novela tradicional decimonónica. Según ellos no tiene ya sentido escribir novelas al modo de Balzac, con unos personajes, una trama, un inicio, un desarrollo y un desenlace. Se sienten en cambio más cercanos a la literatura más introspectiva de Stendhal o Flaubert. No se admite la descripción de los personajes, que según ellos está mediatizada por los prejuicios ideológicos, sino la exploración de los flujos de conciencia. En ellos, la influencia de autores extranjeros como Virginia Woolf o Kafka o franceses como Sartre o Camus es evidente.
a) Alain Robbe-Grillet: Novelista y guionista francés nacido en Brest. Su literatura, puramente objetiva, en la que el autor no interviene con comentario alguno sobre los personajes o la situación, es fiel reflejo del nouveau roman, o antinovela, de la década de 1950, movimiento liderado por Robbe-Grillet. Sus teorías se esbozan en Por una nueva novela (1963). Robbe-Grillet concibe el mundo como si el narrador fuera un cineasta que se limita a captar imágenes. En sus obras aparecen a menudo situaciones surrealistas e inconsistentes que nunca son explicadas. Entre sus novelas cabe destacar Las gomas (1953), El mirón (1955), En el laberinto (1959), Instantáneas (1962), La casa de citas (1965), Topología de una ciudad fantasma (1976), El espejo que vuelve (1984) y Le reprise (2001). Robbe-Grillet escribió también el guión para la película de Alain Resnais, El año pasado en Marienbad (1961) y dirigió varias películas entre las que destaca La inmortal (1963).

b) Michel Butor: Escritor francés, es uno de los más significativos representantes del nouveau roman. Nacido en Monsen-Baroeul, cerca de Lille, estudió literatura, filosofía y filología en París. A continuación trabajó como lector de francés y profesor de enseñanza superior en distintas instituciones francesas y extranjeras. Desde 1975 ocupa la cátedra de Literatura Francesa Moderna en Gante (Bélgica). Sus novelas, El empleo del tiempo (1956) y La modificación (1957) -su obra más conocida-, se caracterizan por las técnicas de experimentación, que para el autor responden a la complejidad de la realidad mejor que los relatos tradicionales. A partir de 1960 ha publicado poesía, como Ilustraciones, 4 volúmenes; obras radiofónicas, como Seis millones ochocientos diez mil litros de agua por segundo, y ensayos, inspirados con frecuencia en sus numerosos viajes, que son en parte el resultado de una combinación de arte visual y palabras, con aspectos urbanísticos, como Repertorio (5 volúmenes, 1960-1982).

c) Marguerite Duras: Novelista, dramaturga, guionista y directora francesa. Nació en Saigón, Indochina, pero se trasladó a París a comienzos de 1930. Su primera novela importante, Un dique contra el Pacífico (1950), narra la vida de una familia francesa empobrecida en Indochina. Otras novelas importantes son Moderato cantabile (1958) y la novela semiautobiográfica El amante (1984), que obtuvo el premio Goncourt. En 1960 Duras escribió el guión para la película de Alain Resnais Hiroshima mon amour. De tendencia existencialista en un principio, evolucionó hacia las formas del nouveau roman. Entre sus películas cabe destacar India Song (1975). Murió en París en 1996, tras una larga enfermedad.

Posteado por: Concha Huerta | 07/05/2012

Ángeles y demonios

Sábado, 10 de la mañana. Lluvia, frío, niebla. Que día tan triste para celebrar una fiesta. Tráfico, semáforos. Los cristales empañados. Entro en la Iglesia con el tiempo justo. Una alarma en el móvil. Espero que estés bien. Ya a no esperaba mensajes.

Me sorprende la vidriera y el crucifijo gigante sujeto por cables de acero. Y las flores blancas. Juan nos saluda desde el lateral y nos indica nuestro lugar en el banco de la familia, junto a los que no queremos recordar y mucho menos ver. El diablo aparece sobre tacones de aguja. Entierro los ojos en el misal para evitar su mirada.

Salen los niños. Alegres, nerviosos, ajenos a las maldades de un mundo que en tantos casos se ceba con ellos. Se colocan en dos filas a los lados del altar con sus vestiditos blancos, los cabellos recogidos con guirnaldas, chaquetas azules y camisas recién planchadas,  los ojos brillantes. Angelitos. Hoy es su gran día.

Transcurre la ceremonia entre frases sagradas y canciones alegres. El padre transforma la homilía en un cuento. Un acierto. Antes de la comunión Juanito le pasa el brazo a su hermana y la abraza, protegiéndola como tantas otras veces en su corta vida. Se me saltan las lágrimas.

Parroquia de los Dominicos. Sanchinarro. Madrid. Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 03/05/2012

Tres restaurantes en Londres

A los amigos que estén planeando acercarse a la capital británica les dejo tres direcciones únicas.

Semplice. Mi italiano favorito en Mayfair. Por su ambiente relajado y sobrio, por la maestría de la pasta y la sutileza de las costillas de cordero o de conejo.  Y del carpacho de piña y la baba que recuerdan el paso del piamontés Marco Torri por El Bulli. Arte y buena mesa. Merecidísima su estrella Michelin.

Caserecce con langosta

Restaurante Semplice. 8-10 Blenheim St. Mayfair. Londres.  020 7495 1509

Hawksmoor. Seven Dials. La mejor carne del reino.

Por su selección de reses criadas en los pastos de Yorkshire, por los 35 días macerando antes del despiece, por el aroma intenso de su parrilla de carbón.  Chuletones, entrecotes, solomillos para compartir y disfrutar con una ensalada verde tiernísima, verduras salteadas y unas patatas fritas perfectas. El paraíso de los amantes de la carne.

parrilla de carbón

Restaurante Hawksmoor. Seven Dials. 11 Langley St. Londres, 020 7420 9390

Square. Dos estrellas Michelin en Mayfair.

Reservar apetito para el menú de degustación o probar alguno de los platos increíbles que Phil Howard y Robert Weston presentan en este sobrio restaurante, referencia de la nueva cocina británica. Delicadísimo el canutillo de mouse de pate y las tejas de chipirones en su tinta. Aromático el consomé de conejo o la lasaña de cangrejo, tiernísimas las pechugas de pollo sobre ravioli de morillas. Y los postres… cada uno una sorpresa. La mejor dirección para ocasiones especiales.

 Cesto de panes sobre corteza de corcho

Pechugas primavera sobre ravioli de morillas

Esferas de mango de Alphonso con pàrfait de cardamono y yogurt.

Restaurante Square. 6-10 Bruton St. Mayfair. Londres. Fotos: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 30/04/2012

Rosas blancas.

Llegamos a Madrid con tres horas de retraso tras una avería en la turbina y sobrevolar los restos de la tormenta Petra. No sé qué cansa más si las colas de seguridad, la dureza de los asientos o la incertidumbre de no saber cuándo llegaremos a nuestro destino. Estrenamos la Terminal 5 de Heathrow inundada de tiendas, sobria y blanca. Me gusta más el diseño de la T-4 de Barajas.

A las 11:30 nos dirigimos como autómatas a la sala 10 para recoger nuestras maletas. En la salida nos sorprende el mismo clima de Londres. Humedad y frío. El taxi recorre las calles de Madrid empapadas y desiertas. Falta hace que llueva en Madrid, pero el cansancio me niega sus ventajas. Además pensaba haber comprado la cena si hubiéramos llegado en hora. En casa la nevera está vacía.

Entro arrastrando la maleta. Al encender la luz me sorprende un ramo de rosas blancas. Sus capullos perfectos borran de un trazo mi cansancio. Busco entre sus tallos una tarjeta mientras me impregno del suave aroma de sus pétalos. It’s always a pleasure having you with us (es siempre un placer tenerte con nosotros). Sonrío. No se puede negar que los ingleses saben cómo levantar el ánimo.

Rosas blancas. Foto: C. Huerta

Posteado por: Concha Huerta | 26/04/2012

Londres años 30

Llegamos al Claridge’s a las 5. Glenn nos saluda con una sonrisa cálida mientras nos acomoda bajo un espectacular centro de tulipanes blancos. Una taza de Royal Blend y unos scones me caldean el cuerpo entumecido por tanta lluvia. Admiro en silencio las columnas plateadas, los espejos biselados, los detalles Art Decó que tanto me gustan. Un piano y un violín endulzan mis oídos con melodías de los 30. Una maravilla.

A las siete ocupamos nuestras butacas en el Aldwych Theatre. En la platea la orquesta arranca con los compases de Top Hat, el musical que consagró a Fred Astaire y Ginger Rogers en los treinta, mi favorito.  Reencuentro a Jerry Travers, solterón empedernido que desembarca en el Londres de 1937. A Miss Tremont resuelta y decidida musa del diseñador Roberto Bedini, a Horace el productor amigo y despistado y a su fiel Bates, el criado perfecto.

Isnt it a lovely day (to be caught in the rain), What is love, Wilde about you, melodías inolvidables de Irving Berlin, un americano de origen ruso que compuso las mejores melodías de América. Correcta la imposible tarea de Tom Chambers de emular a Astaire. Elegante Summer Strallen como Miss Tremont, voz profunda y mejor danza. Impresionante el cuerpo de baile en los números de Top Hat y The Picolinno.

Heaven I am in Heaven… Cuantas veces habré soñado con danzar en los brazos de Fred Astaire entre columnas blancas, más que danzar, flotar al compás de Cheek to Cheek, tan dramática, tan romántica. Sentir el tacto del raso y las plumas de avestruz del maravilloso vestido de  Bernard Newman, mi favorito, vivir y soñar en los años treinta. Cierro los ojos y por un momento yo también alcanzo el cielo.

Arreglo floral del Foyer. Claridge’s.

Foyer at Claridge’s

Hall del Claridge’s

 

Top Hat de Irving Berling. Con Tom Chambers y Summer Strallen. Aldwych Theatre.

 El original: Cheek to cheek con Fred Astaire y Ginger Rodgers.

Posteado por: Concha Huerta | 23/04/2012

Abril en Londres

Viaje relámpago a Londres. La ciudad nos recibe con lluvia y frío. M. sale temprano a la escuela para su prueba. Yo aprovecho para recorrer los anticuarios de Gray’s y Church St. Al atravesar Hyde Park encuentro tres jóvenes montando a caballo, que estampa tan británica. La hierba estalla de humedad y los olmos se estremecen con la brisa de primavera.

El domingo diluvia. Recorremos las tiendas de Oxford St. siempre abiertas y terminamos empapadas. Por la tarde clarea. Un paseo por Mayfair sin coches ni gentes. Tras una ventana una lámpara exhibe sus lágrimas de cuarzo. Tras el visillo, una joven sonríe.  Me pregunto cuantas historias atesorarán sus pupilas de porcelana. Descansamos en un banco entre palomas y margaritas. Qué bonito es abril en Londres.

72 Brook St.

Callejón en Church St.

58 Davies St.

Hyde Park

Grosvenor Square.

Posteado por: Concha Huerta | 19/04/2012

Chagall, camino de poesía

Llego al Thyssen con el cabello revuelto y la nariz azulada. Un viento de la estepa cargado de chubascos azota Madrid esta primavera. En el interior encuentro telas de colores intensos y figuras que sobrevuelan tejados o danzan al son de aves y bestias. El universo particular de Marc Chagall, el poeta del color y los sueños.

Calles cubiertas de nieve, chimeneas humeantes, violinistas y vendedores ambulantes. Y al fondo, las cúpulas de Vitensk, el hogar de la infancia. El poeta sueña  sobre la hierba fresca. Los recién casados observan el futuro a través de la ventana. Telas cargadas de verdes primarios, carmines apasionados y azules orientales. Telas cargadas de magia.

Chagall viaja a París y se pone en contacto con las vanguardias y más tarde con el expresionismo aunque siempre permanecerá fiel a sus propios sueños y pesadillas. La pasión por Bella, su eterna compañera. Los colores de su patria, la familia, los ritos, las Sagradas Escrituras. La guerra. El horror ante la barbarie, las lamentaciones, el exilio en América.

El trazo se vuelve cada vez más intenso y su espíritu creador avivará vidrieras, cúpulas y cerámicas con ojos de niño. Un niño poeta que trabajó incansable durante ocho décadas y nos legó una obra apasionada y única.

Sobrevolando Vitebsk.

La ventana en la lle de Brehat. 1924

La casa azul. 1920

Jesuralén. 1932-1937

El circo rojo. 1956-1960

Marc Chagall. París, años veinte.

Chagall. Museo Thyssen-Bornemisza y Fundación Caja Madrid. Madrid. Hasta el 20 de mayo de 2012.

Posteado por: Concha Huerta | 16/04/2012

Intocable

Llego al Ideal agotada después un maratón de arreglos en casa. Aspiradoras, maletas, lavadoras, el trabajo acumulado de una semana. Cuando me siento en la butaca me doy cuenta de que me olvidé de la cena. Dudo un momento si acercarme corriendo al super. M. me detiene.

En la pantalla un hombre apoya con desdén  la cabeza en una ventanilla, mientras un joven de color conduce y le observa de reojo. De repente comienza una carrera vertiginosa por las calles dormidas de París hasta que la policía los detiene. Al final terminan escoltándolos y el hombre recobra la sonrisa.

Intocable, me sumerge en la vida de Phillipe, el millonario tetrapléjico que tuvo la osadía de contratar a Driss, recién salido de la cárcel, el menos cualificado de los aspirantes, el único que no le compadecía. Su sinceridad y vitalidad contagian. Las sonrisas se convierten en carcajadas. De los personajes y el público.

Intocable me ha entusiasmado. A mí y a millones de espectadores dentro y fuera Francia. Sin efectos especiales, sin batallas galácticas, ni complicadas maquinarias. Solo un puñado de actores excelentes y una buena historia, basada en hechos reales, que contagia la alegría de vivir. Lo ideal para caldear una fría tarde de domingo.

Omar Sy y François Cluzet en Intocable.

Intocable. Dirección y guión de Eric Toledano y Olivier Nakache. Con François Cluzet, Omar Sy y Anne Le Ny. Francia. 2011. Comedia. 115 minutos.

Posteado por: Concha Huerta | 12/04/2012

Una terraza frente al océano

Nos sentamos en una terraza frente a un océano exuberante. El cielo de un azul intenso tras las lluvias, las nubes orquestando un paisaje impresionista. Al fondo un grupo de pequeñas velas blancas. Qué maravilla compartir mesa en este lugar privilegiado.

Carlos me saluda con un Alvarinho y una ensalada verde con aceite y limón, siempre tan detallistaSi me trata tan bien como a la señora, me hago fijo, dices mientras pides unos filetes de merluza con arroz de berberechos, especialidad de la casa. Me alegraría. Montemar es sin duda uno de mis restaurantes favoritos.

Conversamos algo cohibidos tras tiempo sin vernos. Una fiesta en Navidades. Una reunión en enero. A veces el camino de la vida se estrecha. Las amistades van y vienen y los recuerdos se encierran. Me preguntas por M. Te relato orgullosa la historia de sus últimos logros, tú me comentas los tuyos en el juego de la mañana. En verano tienes que ir a Escocia, el campo de Turnberry es una maravillaMe imagino preparándome para un golpe certero entre colinas de ensueño.

La tarde cubre la mesa de sombras mientras sin darme cuenta te desvelo mis secretos. Los ojos se me empañan. Extiendes tu mano sobre la mía. El corazón se me escapa. No recordaba el tacto de otra piel sobre mis yemas. Tanto tiempo. Demasiado tiempo.

Costa de Guincho. Cascáis. Portugal.  Foto: C. Huerta.

Restaurante Montemar. Estrada do Guincho  2750 Cascais, Portugal. + 35 1214 869 270

Posteado por: Concha Huerta | 09/04/2012

Cita con Pessoa

Lisboa, ciudad itinerante, espejo del alma. Qué alegría recorrer de nuevo tus calles traviesas, tus cafés escondidos, tus colinas abarrotadas de tejas y sueños. Saludar al Tajo que nacido en mi patria se funde en tus orillas con el Atlántico. Cuanta belleza esconden tus puentes, tus monasterios y palacios. Antiguos y modernos, como el Gulbenkian, mi destino.

Otra vez te reveio -Lisboa e Tejo e tudo- Transeunte inútil de ti e de min. Estrangeiro aqui como en toda parte. Casual na vida como na alma, Fantasma a errar em salas, de recordações, Ao ruído dos ratos e das tábuas, que rangem, No castelo maldito de ter que viver… (Pessoa Como Álvaro de Campos. 1926)

Cruzo las puertas y por arte de magia me sumerjo en el universo de Fernando Pessoa, poeta plural como el universo. Paneles con imágenes, retratos y páginas encharcadas de letras estrechas, que descansaron al resguardo de miradas en un arca de madera. Verdadero tesoro de la lengua portuguesa. Conoce alguien las fronteras de su alma para poder decir yo soy yo. (Pessoa como Bernardo Soares. Libro del Desasosiego. 1935). 

Escucho los versos de Alberto Caeiro, el poeta filósofo, de Álvaro de Campos, el extranjero en el mundo, Ricardo Reis, el latinista monárquico y Berardo Soares, el maestro del desasosiego. Cuantas voces atrapaban su alma, más de setenta. Y al fondo descubro al verdadero Pessoa frente a un café y un vaso de Águia Real, su licor favorito. Con sombrero, gafas de pasta y pajarita, la imagen eterna del poeta.

No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.

(Pessoa como Álvaro de Campos. Tabaquaría ) 

Fotos: Márcia Lessa

Fernando Pessoa. Plural como o universo.  Fundación Caloustre Gulbenkian. Lisboa. Hasta el  29 Abr 2012.

Fernando Pessoa. Antología poética. El poeta es un fingidor. Traducción: Ángel Crespo.  Espasa Libros. Colección Austral. Madrid. 2011. 378 págs.

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